La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Esperanza para un mundo en sombras

 En su discurso a los miembros del Cuerpo Diplomático, Benedicto XVI ha recorrido los principales acontecimientos del año que acabamos de concluir. Como punto de partida ha señalado que el mundo está en sombras allí donde el hombre no reconoce su vínculo con el Creador. Desde ahí, ha animado a entender la crisis actual como un acicate para reflexionar sobre la existencia humana y la importancia de su dimensión ética. Benedicto XVI ha querido fijar su atención en cómo le afecta a los jóvenes la grave situación que vivimos y se ha detenido en la educación, un tema crucial para todas las generaciones. La labor educativa debe favorecer el respeto a la creación y requiere, de forma prioritaria, el respeto de la libertad religiosa,  el primer derecho del hombre, porque expresa la realidad más fundamental de la persona.

En muchos países, los cristianos son privados de sus derechos fundamentales y marginados de la vida pública; en otros sufren ataques violentos contra sus iglesias y sus casas. Pero hay casos en los que ha prevalecido la concordia y la voluntad recíproca de cooperar en aras del bien común; ejemplos y lugares para la esperanza en los que  se ha reconocido que la visión cristiana del hombre ha sido una verdadera fuerza inspiradora para la convivencia social. ¡Ese es el camino! El camino de la paz, no de la violencia; el camino que reconoce la dignidad inalienable de toda persona y de sus derechos fundamentales.