La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

México y Cuba en el horizonte

Se han dado a conocer los detalles del viaje apostólico que Benedicto XVI realizará a México y Cuba, del 23 al 28 del próximo mes de marzo. Además de los habituales encuentros con las autoridades políticas, el Papa celebrará dos multitudinarias eucaristías en dos lugares emblemáticos: el Parque Bicentenario, en la localidad mexicana de Silao, y en la Plaza de la Revolución, de La Habana. En la misma capital cubana, Benedicto XVI visitará el santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba, que fue encontrada hace ahora 400 años. El Papa cumple así un deseo que había manifestado al hilo de la conmemoración del Bicentenario de la independencia de diversos países latinoamericanos. Quiere ir a estos países para proclamar allí la palabra de Cristo y afianzar la convicción de que este es un tiempo precioso para evangelizar.

El viaje ha de leerse en esa clave, en evidente continuidad con el mensaje de Aparecida y el acento que el Papa está poniendo en la nueva evangelización. Ante las voces de los agoreros que periódicamente acusan a Benedicto XVI de querer convertir a Europa en el centro de la Iglesia y del mundo, el Papa retorna a Iberoamérica para animar el afán apostólico y recordar esas raíces cristianas que nos han dado una historia única de fe, esperanza y caridad; una historia que necesita seguir haciéndose, que no puede conformarse con vivir de las rentas, para no sucumbir ante las numerosas tentaciones que le acechan; una historia, en definitiva, en la que la fe cristiana ha de seguir arraigando profundamente en el corazón de las personas y en el de los pueblos latinoamericanos como acontecimiento fundante y encuentro vivificante con Cristo.