La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Lo mejor el protagonismo social

El debate de investidura que ha concluido con la elección de Rajoy como presidente del Gobierno ha propiciado un interesante cambio en la vida política española. Durante las dos legislaturas de Zapatero se sucedieron debates en los que se hablaba mucho, y a menudo no estaba muy claro qué significaban las palabras. Los debates tenían un marcado carácter ideológico. En el último período, cuando Europa impuso las medidas contra la crisis, la improvisación y los anuncios genéricos de que la recuperación era inminente aumentaron la devaluación de la vida parlamentaria. Desde el pasado lunes se ha empezado a discutir de cosas mucho más concretas y existe la sensación de que las palabras tienen un nuevo peso.

Es de agradecer que Rajoy haya sido realista. Los españoles necesitábamos oír lo que para todos es runa evidencia: el mundo no volverá a ser lo que era antes de esta crisis.Y es también un paso significativo que el presidente del Gobierno haya superado el estatismo que tanto nos ha asfixiado. Quizás lo mejor en las diferentes intervenciones de Rajoy haya sido  el reconocer que la tarea de salir adelante no la puede llevar a  cabo el Ejecutivo, es alentador que  reconozca el protagonismo a la sociedad y a los ciudadanos. Sin embargo ha faltado profundidad para definir  una alternativa a la política radical de los últimos ocho años. Las tareas económicas son urgentes pero para superar la ideologización del último período, no hay que dejar de lado ni lo social ni lo educativo.