La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

El 20-N en Cataluña y el País Vasco: los catalanes prefieren las nacionales; ¿dónde se fue el voto de Mayor Oreja?

 José Castro. Vicepresidente de HazteOir.- Tras las elecciones celebradas ayer en España la victoria del Partido Popular es clara. Mariano Rajoy ha recibido el mandato de sacarnos de la crisis moral y económica en la que nos encontramos. El cambio de Gobierno es condición necesaria pero no suficiente para volver a un rumbo correcto.  

 

Necesaria porque los actuales causantes de nuestra situación no podían ser los que nos fueran a sacar de ella. Pero no suficiente, ya que sólo un Gobierno decidido a defender la dignidad de la persona y de España como nación ante sus enemigos interiores y exteriores, prudente para querer y saber hacerlo con la tremenda dificultad que conlleva esta misión y que cuente con la sociedad civil a la que sepa motivar y dejar actuar será capaz de sacarnos de la crisis.

 

Pero me gustaría centrarme en este breve análisis en lo que ha sucedido en dos entrañables regiones españolas: Cataluña y el País Vasco.

 

En Cataluña se vuelve a demostrar que los ciudadanos catalanes, tan amantes de sus peculiaridades, dan mayor importancia a las elecciones nacionales que a las autonómicas. Se demuestra en los porcentajes de participación y de voto. Por no irnos más atrás mientras que en 2011 han votado el 66,82% de los censados (3.510.366 votantes) en las autonómicas de 2010 votó un 59,95% (3.135.764) ergo, a los catalanes les interesa más el conjunto de España que lo que sucede a nivel regional. Lo cual debe ayudarnos a conocer la realidad catalana más allá de estereotipos o ideas preconcebidas.

 

La diferencia en estas elecciones respecto a precedentes es que CiU, por primera vez, ha conseguido ser la primera fuerza política, a pesar de que ha perdido votos respecto a las autonómicas del año pasado (ha pasado de 1,2 millones a 1,0, y de un 38,47% a un 29,35%). CiU siempre desciende en las Generales, ya que en las Autonómicas se beneficia de un cierto voto útil, pero este apoyo que ha conseguido mantener demuestra que la sociedad está dispuesta a aceptar aquellos recortes necesarios para salir de la crisis y castigar a aquellos que demagógicamente los critican. Ha pasado en Cataluña y ha pasado en Castilla La Mancha donde el PP ha doblado en escaños al PSOE a pesar de los recortes de la señora de Cospedal.

 

Una vez más la sociedad española demuestra ser mejor de lo que muchos esperan de ella. Y éste es efectivamente un motivo de esperanza.

 

PSC y PP han ganado cada uno más de 330 mil votos respecto a las autonómicas. Pero el PSC ha sufrido un severo correctivo mientras que el PP no se ha atrevido a llamar más voto a su candidatura por el perfil bajo del que se sabía ganador a nivel general. ¿Serán capaces de articular un proyecto que ilusione a una mayor cantidad de votantes?

 

Si miramos al País Vasco la reflexión que hago, más allá de la vergüenza de Amaiur y de que algún católico, hermanos en mi fe, vaya en esas siglas, es ¿dónde están los votos de Mayor Oreja? En 2001, en las elecciones autonómicas, el PP consiguió la friolera de 326.933 votos, un 55,68% más que en las elecciones generales de 2011. Ciertamente las coyunturas no son las mismas pero Basagoiti y todo el PP deben reflexionar en cómo conseguir movilizar de nuevo a la sociedad y para ello deben promover un proyecto sano, que integre a todos los populares vascos y que sea atractivo para el conjunto de los ciudadanos. Gregorio Ordoñez puso las bases, Oreja demostró que era posible, ¿qué pasa ahora? ¿no se puede volver a esos principios?