La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Naturaleza humana y experiencia elemental. O todos queremos que nos quieran.

Hay quienes experimentan un inevitable rechazo ante el término mismo de naturaleza humana, así como ante ley natural y derecho natural.   Que eso ocurra en determinados círculos puede tener parte de su explicación en el modo dogmático con que algunos en otros momentos han pretendido imponer una particular concepción dogmática cerrada de esos conceptos.  Pero como señalaba Benedicto XVI ante los parlamentarios alemanes hace poco (viaje a Alemania en septiembre de 2011), el rechazo a una ley natural es hoy sobre todo expresión de una concepción positivista de la naturaleza y de la razón misma, según la cual del ser no cabe derivar ningún deber-ser ni al ámbito de la razón puede adscribirse sino lo “verificable” o “falsable”. Con esto la religión, el ethos, el derecho quedan fuera del de lo propia y rigurosamente racional.  ¿Acaso hay que aceptar sin más estos dogmas positivistas? Lo que no cabe es eludir sobre esta situación una discusión pública que el Papa quería, en la ocasión antes dicha, contribuir a suscitar y desarrollar.

 

En todo caso,  afortunadamente, no parece fácil prescindir de la referencia a la naturaleza humana como lo demuestra el que a ella se remiten espontáneamente aun quienes teóricamente la rechazan. A veces se ha pretendido incluir en las exigencias determinadas por la propia realidad humana exigencias tradicionales propias de una forma cultural particular y por lo mismo no humanamente sustantivas, sino accidentales. Esto no significa que no haya exigencias humanas sustantivas comunes y que muchas de las múltiples manifestaciones culturales particulares no hayan de ser entendidas justamente como diversas formas de respuesta a esas humanamente comunes exigencias sustantivas.

 

Dicho esto, habría que volver a emplear sin reparos el término naturaleza para referirnos a ese conjunto estructural de constituyentes en razón de los cuales al ser que las posee le llamamos hombre. La  realidad de esas constantes constitutivas de todo hombre tiene su expresión en rasgos fenoménicos comunes a todos los seres a los que llamamos con ese nombre, y en la experiencia elemental de necesidades y deseos básicos, elementales asimismo. Es en esa esa realidad común donde se asientan las diferencias que son tales justamente por referencia a una identidad básica y de este modo permiten la afirmación de esa identidad y el encuentro de todos justamente en ella. No nos sabríamos ni podríamos decirnos diferentes si no albergáramos en nuestra realidad una misma  gramática  esencial.  Y, como decía Giussani: “Lo que tenemos en común con el otro no se debe buscar tanto en su ideología sino en la estructura original, en las exigencias humanas, en los criterios originarios en virtud de los cuales él es un hombre como nosotros”.

 

Efectivamente. Verá usted. Todos coincidimos en la necesidad y deseo de pan y justicia, de respeto y amor. Y esa coincidencia remite, si quiere usted hacer un mínimo ejercicio meta-físico, a una común realidad, una misma esencia, una misma naturaleza… Desde luego esa comunidad esencial, metafenómenica,  se les se evidencia de modo emocio-intelectivo y plenamente seguro a quienes por encima de diferencias de todo tipo experimentan la profunda emoción intuitiva del amor (¿y del odio?), en la cima de las mutuamente sonrientes (¿o destrutivas?) miradas a las que aflora la realidad más profunda del propio ser.

Teófilo González Vila.

 

También del mismo autor:

El Papa, la naturaleza y la razón: http://www.analisisdigital.org/2011/11/04/el-papa-la-naturaleza-y-la-razon/

Votar con sobria lucidez: http://www.analisisdigital.org/2011/10/28/votar-con-sobria-lucidez/

Relativismo o totalitarismo. O todo es relativo menos mi poder. http://www.analisisdigital.org/2011/10/21/relativismo-y-totalitarismo-o-%e2%80%9ctodo-es-relativo-menos-mi-poder/

Benedicto XVI y los ecologistas. O Pablo en Berlín. http://www.analisisdigital.org/2011/10/14/7580/

Los buenos recortes: http://www.analisisdigital.org/2011/10/07/los-buenos-recortes/