La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)
Recibe las cartas credenciales del nuevo embajador de Brasil ante la Santa Sede

El Papa pide no relegar la religión a la esfera privada

El Papa recibió el lunes las cartas credenciales del nuevo embajador de Brasil ante la Santa Sede Almir Franco de Sá Barbuda, ante quien pidió que en el país sudamericano se respete la libertad religiosa en lavida públicay no se le relegue a la esfera privada.

El Papa recordó la larga historia de relación diplomática entre los dos estados y la identidad católica de Brasil, testimoniada en “tantas ciudades bautizadas con nombres de santos y numerosos monumentos religiosos, algunos de los cuales simbolizan en todo el mundo a ese país, como es el caso de la estatua del Redentor en Río de Janeiro”.

Indicó que un capítulo importante es el acuerdo firmado entre la Santa Sede y el Gobierno brasileño en 2008 que “sella oficial y jurídicamente la independencia y la colaboración entre estas dos realidades”.

Por ello, expresó su deseo de que el Estado reconozca que “una sana laicidad no debe considerar la religión como un simple sentimiento individual relegado a la esfera privada, sino como una realidad que, al estar  organizada en estructuras visibles, necesita que la comunidad pública reconozca su presencia”.

“Por lo tanto compete al Estado garantizar la posibilidad de libre ejercicio del culto de cada confesión religiosa, así como sus actividades culturales, educativas y caritativas, cuando no sean contrarias a la moral y al orden público”.

“Ahora bien, la contribución de laIglesia no se limita a iniciativas concretas de asistencia, humanitarias o educativas, sino que apunta, sobre todo, al crecimiento ético de la sociedad, impulsado por las múltiples manifestaciones de la apertura a la trascendencia y por medio de la formación de las conciencias para cumplir con los deberes de la solidaridad”.

El Papa destacó el prestigio de la educación católica y señaló que “el papel de la educación no puede reducirse a una mera transmisión de conocimientos y habilidades orientadas a la formación profesional, sino que debe abarcar todos los aspectos de la persona, desde la faceta social al anhelo de trascendencia”.

“Por esta razón, es necesario reafirmar que la educación de una confesión religiosa en las escuelas públicas (…) lejos de significar que el Estado asume o impone una creencia religiosa particular, indica el reconocimiento de la religión como un valor necesario para la formación de la persona (…) y, además de no perjudicar a la laicidad del Estado, garantiza el derecho de los padres a elegir la educación de sus hijos, contribuyendo así a promover el bien común”.

El Papa agradeció la disposición de las autoridades brasileñas para organizar la Jornad Mundial de la Juventud Río 2013, y afirmó que “el gobierno brasileño sabe que puede contar con la Iglesia como un socio privilegiado en todas las iniciativas encaminadas a erradicar el hambre y la pobreza (…) y a ayudar a los más necesitados  a salir de su estado de indigencia y (…) de  exclusión”.