La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

El Papa a las religiosas jóvenes. El Escorial

“Vuestra vida de fidelidad  a la llamada recibida es también una preciosa manera de guardar la Palabra del Señor que resuena en vuestras formas de espiritualidad”.

Encuentro con las religiosas jóvenes en El Escorial. Viernes 19 de Agosto 2011.

Empieza  el Santo  Padre agradeciendo al  Sr. Cardenal Arzobispo de Madrid la preparación de este encuentro. Manifiesta que se siente muy a gusto.  Esta manifestación determina un marcado clima de gozo y entusiasmo para todos: Santo Padre, Sr. Cardenal y religiosas.

“Cada carisma es una palabra evangélica que el Espíritu Santo recuerda a su Iglesia. No en vano la Vida Consagrada  nace de la escucha de la Palabra de Dios y acoge el Evangelio como su norma de vida. En este sentido el  vivir  siguiendo a Cristo casto, pobre y obediente se convierte en exégesis  viva de la Palabra de Dios. De ella ha brotado cada carisma y de ella quiere ser expresión cada Regla, dando origen a itinerarios de vida cristiana  marcados por la radicalidad evangélica”.

Sigue el Santo Padre: “La radicalidad evangélica es estar  ‘arraigados y edificados en Cristo, y firmes en la fe´ que, en la Vida Consagrada  significa ir a la raíz del amor de Jesucristo con un corazón indiviso sin anteponer nada a ese amor…”.

“El encuentro personal con Cristo que nutre vuestra consagración debe testimoniarse con toda su fuerza transformadora en vuestras vidas… Frente al relativismo y la mediocridad, surge la necesidad de esta radicalidad que testimonia la consagración como una pertenecía a Dios sumamente amado”.

“Dicha radicalidad evangélica de la Vida Consagrada se expresa en la comunión filial con la Iglesia, hogar de los hijos de Dios que Cristo ha edificado.  La comunión con los Pastores que, en nombre del Señor  proponen el depósito de la fe recibido a través de los apóstoles, del Magisterio de la Iglesia  y de la tradición cristiana”.

La radicalidad evangélica se expresa en la misión que Dios  ha querido confiaros. Desde la vida contemplativa que acoge en sus claustros la Palabra de Dios en silencio elocuente y adora su belleza  en la soledad por El habitada, hasta los diversos caminos de vida apostólica en cuyos surcos germinan la semilla evangélica en la educación de niños y jóvenes, en el cuidado de los enfermos y ancianos, el acompañamiento de las familias, el compromiso a favor de la vida, el testimonio de la verdad, el anuncio de la paz y la caridad, la labor misionera  y la nueva evangelización, y tantos otros campos del apostolado eclesial..”

“Querida hermana, este es el testimonio de la santidad a la que Dios os llama siguiendo muy de cerca y sin condiciones a Jesucristo en la consagración, la comunión y la misión”.

Este encuentro, cálido y cercano a tope renovó a todas las religiosas jóvenes al escuchas al Santo Padre. ¡Gracias Benedicto XVI!