La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

La Iglesia italiana afirma que el país necesita «purificar el aire» de los escándalos «licenciosos»

El presidente de la Conferencia Episcopal italiana, el cardenal Angelo Bagnasco, abrió esta semana la Comisión Permanente  con un discurso en el que ha afirmado que la política italiana necesita «purificar el aire» de los comportamientos «licenciosos» y las relaciones «impropias», en relación a los escándalos sexuales que durante este último año han salpicado al primer ministro, Silvio Berlusconi.

Así, Bagnasco ha subrayado que estos escándalos son «historias que, si son comprobados, revelan estilos difícilmente compatibles con la dignidad de las personas y el decoro de las instituciones y de la vida pública» y ha destacado que «no sólo son contrarios al decoro» sino que también «son tristes y vacuos». El cardenal ha advertido de que todos estos escándalos no solo «mortifican» al país sino también «dañan su imagen en el exterior».

El presidente de la Iglesia italiana ha criticado así los continuos escándalos en los que se ha visto implicado el primer ministro italiano en los últimos meses, como el ‘caso Ruby’, en el que el Tribunal de Milán acusa al mandatario de prostitución de menores y abuso de poder. El último de estos procesos, el llamado ‘caso Tarantini’, ha sacado a la luz una supuesta red de prostitución llevada a cabo por el empresario Giampaolo Tarantini para conseguir favores políticos y comerciales en el que supuestamente estaría también implicado el mandatario.

Según los fiscales de Bari, que investigan el caso, Tarantini habría convencido al menos a 30 mujeres para que se participasen a las fiestas que el primer ministro celebra en sus villas y se prostituyeran con él. Además, el mandatario habría admitido en una llamada realizada a Tarantini que habría mantenido relaciones sexuales con al menos «ocho mujeres» en una sola noche, según una de las escuchas telefónicas realizadas por los magistrados.

Por su parte, el cardenal ha recordado que «quien elige la militancia política» debe ser «consciente» de la medida de la «sobriedad, de la disciplina y del honor que comporta» y que la Constitución italiana «exige».

ECONOMÍA

Asimismo, el presidente de los obispos italianos ha destacado que la situación económica del país necesita actuaciones «responsables y nobles» y ha reclamado la importancia de iniciar un «pacto intergeneracional que esté a la altura de comenzar las reformas fiscales y las pensiones» al mismo tiempo que ha destacado que es necesaria «una política eficaz para la familia».

Además, el cardenal Bagnasco ha destacado que la agencias de rating, como Standard & Poors que rebajó la nota de Italia la semana pasada, han seguido haciendo «valer su autárquica y misteriosa influencia» imponiendo «ulteriores cargas a las democracias».

Finalmente, Bagnasco ha destacado también que el magisterio «eclesial» ha exigido siempre a la política «horizontes de vida correcta, libre del pansexualismo y del relativismo moral» y ha recordado también la necesidad de «luchar» contra la corrupción de la clase política.