La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Ceremonia de bienvenida

Voy a iniciar una serie de artículos que hacen referencia a la visita del Santo Padre  a Madrid con motivo de la JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD.

Son tan intensos sus discursos que es mi intención que volvamos sobre ellos para profundizar y llevarlos a la vida.

Al pisar tierra española ya nos dice: “llego como Sucesor de Pedro para confirmar a todos en la fe, viviendo unos días de intensa actividad pastoral para anunciar que Jesucristo es el Camino, la Verdad y la Vida

Para impulsar el compromiso de construir el Reino de Dios en el mundo, entre nosotros. Para exhortar a los jóvenes a encontrarse personalmente con Cristo Amigo y así, radicados en su Persona, “convertirse en sus fieles seguidores y valerosos testigos”

Desde el principio alerta a los jóvenes de los desafíos del mundo en que viven y reconoce que : “ Ven la superficialidad, el consumismo, el hedonismo imperantes, tanta banalidad a la hora de vivir la sexualidad, tanta insolidaridad, tanta corrupción”

Pero con Dios podrán abordar el camino “a su lado, les dice, tendrán luz para caminar y razones para esperar” y los lanza al compromiso: “que motiven  su generoso compromiso por construir una sociedad donde se respete la dignidad humana y la fraternidad real.”

Advierte, desde el primer momento a ser fuertes aunque, es verdad que, “la justicia y el altísimo valor de la persona se doblegan fácilmente a intereses  egoístas, materiales e ideológicos”

Les recuerda los problemas para encontrar un trabajo digno, los peligros  del sida pero da una palabra de ánimo “que nada ni nadie os quite la paz; no os avergoncéis del Señor. Él no ha tenido reparo en hacerse uno como nosotros y experimentar nuestras angustias para llevarlas a Dios, y así nos ha salvado”

Que así sea nos brota del corazón. El nos ayudará a todos.