La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

El Delegado de Juventud de Jaén destaca que la JMJ «ha sido el acontecimiento ecelsial que más ha marcado mi existencia humana y sacerdotal»

El Delegado de Juventud y Coordinador de la JMJ en Jaén, José Antonio Sánchez Ortiz, ha escrito una carta a los medios de comunicación en la que les agradece la cobertura y los meses de trabajo de la JMJ. «¡No puedo olvidar la JMJ! «

Un mes después de un mes de su celebración, destaca que «todavía recuerdo emocionado todo lo que viví en Madrid durante la Jornada Mundial de la Juventud entre el día 16 y 21 de agosto, al mismo tiempo que el camino de dos años de denodado trabajo».

«Han sido los años más intensos de mi vida, y la JMJ Madrid 2011 ha sido el acontecimiento eclesial que más ha marcado mi existencia humana y sacerdotal». Y es que, como señala, «no se puede comparar con nada»- «Ha sido un momento único en nuestra vida, del cual hemos aprendido mucho y nos hemos enriquecido enormemente», agrega.

En este sentido, agradece a todos los que han hecho posible «que los jóvenes de Jaén participaran en este acontecimiento juvenil mundial, irrepetible e histórico, que ha supuesto, además, para la diócesis de Jaén escribir una de las páginas más hermosas de su historia, en tres capítulos:  la presencia de la Cruz y el Icono de la JMJ por 17 municipios de la provincia (30 de mayo al 5 de junio), los Días en las Diócesis (del 11 al 15 de agosto) y los jóvenes de Jaén en Madrid (del 16 al 21 de agosto)».

Habla de que la verdadera razón del éxito de la JMJ ha sido «el gran equipo humano que ha estado detrás de la organización de cada acto y la disponibilidad para colaborar de todos aquellos organismos, instituciones y empresas que han participado».

Reconoce que ha sido «la expresión de una fe viva, joven y actual, donde se ha enterrado esa falsa idea de pensar que la fe es para vivirla en el ámbito de lo privado, se ha superado el complejo de inferioridad que muchas veces se vivía por ser católico y ha desaparecido el prejuicio de creer que el mensaje de Jesús está dirigido sólo a unos pocos». «La JMJ ha supuesto salir de nuestros templos e introducirnos en una sociedad que se autodefine “laica” (sin entender el verdadero sentido de este término) y que quiere, pero no puede, negar a Cristo y a su Iglesia como respuesta llena de esperanza. La experiencia ha sido tan abrumadora que ahora la clave está en seguir ese camino que ha iniciado la JMJ para que los cristianos, especialmente los jóvenes, se conviertan en los “apóstoles del tercer milenio” y se convierta en testigos creíbles de la fe».
Afirma que «ya está en marcha el camino hacia una sociedad donde los jóvenes cristianos de Jaén sean capaces de transformar nuestro mundo desde la fe, la esperanza y, especialmente, el Amor».