La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Setecientos mil españoles con Alzheimer

Octavio Roncero, Periodista.- “En España hay más de 700.000 enfermos de Alzhéimer y tres millones de familias afectadas”,  no informa ABC-Familia” (23-9-2011). No hace falta decir que el Alzhéimer es una preocupación importante para un buen número de españoles. Por las características de la enfermedad, prácticamente podría decirse que un buen número de españoles ha perdido la memoria total y que son auténticos muertos cerebrales en vida. Tal vez sea la enfermedad que más impacto causa por su crueldad y que tiene menos posibilidades de ayuda.

Yo tengo un amigo con Alzhéimer y si hay algo que me estremece de emoción es la devoción y el cariño que ofrece su mujer a todas horas. Mi amigo va a un centro de día, pero los sábados y los domingos lo pasa en su casa. Es asombrosa la entrega de su mujer, que se niega a separarse de su marido. Es hermoso ver esta entrega constante y desinteresada.

Tiene le suerte de tener muchos hijos y nietos y estos también muestran un cariño y una entrega emocionante. Esta es la otra cara del Alzhéimer, aunque estoy seguro de que existirán casos en que no ocurra así. Solo quiero contar un caso que conozco.

Es asombroso ver las cosas que no recuerda mi amigo y a la vez cómo, de alguna forma, se entera quien está con él. Cada uno de sus hijos lo atiende y le muestra su cariño de mil formas. Uno de ellos saca del diccionario palabras poco usadas y es sorprendente ver cómo mi amigo razona lo que significan. Es una enorme caja de sorpresas. Es un dolor grande verlo en ese estado, él que que reunía  una gran formación intelectual, un carácter cariñoso, sencillo, hábil conversador y muy humano. Su mujer lo recuerda constantemente. “¿Cómo es posible la transformación de mi marido? Es como otra persona…”. Pero ella sigue a su lado, con todo el cariño del mundo… Es emocionante. Ni esta despiadada enfermedad ha acabado con el cariño, con el amor total..

Estos días se ha celebrado en Madrid el Congreso Alzhéimer internacional 2011, patrocinado por la Fundación  Doña Sofía y la Fundación Maragall. El objetivo de este Congreso era investigar  las causas de esta enfermedad, mejorar el diagnóstico precoz y hallar tratamientos efectivos que permitan reducir el número de personas afectadas.

Por cierto, este año, 2011, ha sido declarado Año Internacional para la Investigación del Alzhéimer y las Enfermedades Neurodegenerativas.

La reina doña Sofía, en su discurso de clausura del Congreso, ha pedido “la colaboración de toda la sociedad para llevar apoyo y consuelo a todos los que la sufren, quienes nunca pierden su capacidad humana y sensorial de vivir y recibir cariño”

Los síntomas de esta enfermedad fueron identificados por Emil Kraepelin, mientras que la neuropatología característica fue observada por primera vez por Alois Alzhéimer en 1906.  Pese a que el descubrimiento de la enfermedad fue obra de ambos psiquiatras, que trabajaban en el mismo laboratorio: sin embargo, dada la importancia que Kaepelin daba a encontrar la base neuropatológica de los desórdenes cerebrales, decidió nombrar la enfermedad como Alzhéimer en honor a su compañero

El Congreso Alzhéimer no ha logrado todavía, resultados esperanzadores con los últimos  fármacos probados, pero ya parece que existe una proteína  que podía ser uno de los mecanismos desencadenantes de la enfermedad. Incluso existen grupos de investigación que trabajan con un posible fármaco contra el Alzhéimer, entre ellos una empresa española, filial de Zeltia,  pero serán necesarios al menos cinco años de trabajo para conseguir algo prometedor sobre esta misteriosa enfermedad que produce efectos tan desconcertantes en el ser humano que la padece.

En el mundo ya hay más de 35 millones de afectados por Alzhéimer y su número crece de día en día. La causa permanece desconocida. Se están realizando experimentos con vacunas, basados en la idea de que el sistema inmune puede ser entrenado para reconocer y atacar la placa beta-amiloíde, donde se cree se origina la enfermedad. Sólo Dios sabe las razones de esta enfermedad y su galopante desarrollo…