La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)
DEL 22 AL 26 DE SEPTIEMBRE

El Papa afirma que su viaje a Alemania no es «un turismo religioso» ni «un show»

Benedicto XVI ha enviado un mensaje televisado a través de la cadena pública alemana ARD en el que asegura que su viaje a Alemania no va a ser «un turismo religioso y menos todavía un show» sino que «se trata del hecho de que Dios vuelva al horizonte» de los cristianos.   Así, el Papa destaca que espera «con alegría» sus encuentros con las diferentes comunidades religiosas y cristianas y también el discurso que pronunciará ante el Parlamento. 

Benedicto XVI recuerda que el próximo viernes presidirá una celebración ecuménica con los representantes de la Iglesia evangélica de Alemania en la capilla del convento agustino donde «Martín Lutero comenzó su camino».

No obstante, el Pontífice destaca que la Iglesia católica «no espera ningún acontecimiento sensacional» de este evento y subraya que «su verdadera grandeza» consiste en «pensar, escuchar la Palabra de Dios y orar juntos» para manifestar «un verdadero ecumenismo».

Benedicto XVI llegará a Berlín el próximo jueves y visitará durante su estancia las ciudades de Friburgo y Erfurt. En la capital alemana, el Papa se encontrará con la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente de la República Federal Alemana, Christian Wulff, y pronunciará su primer discurso ante un Parlamento. Además, el Papa visitará el santuario de Etzelsbach y celebrará una vigilia con los jóvenes en la Feria Internacional de Friburgo.

En el mensaje a sus compatriotas, el Papa destaca que los cristianos deben «desarrollar de nuevo la capacidad de percepción de Dios» y ha subrayado que los hombres tienen esa capacidad porque «en la grandeza del cosmos se puede intuir algo de la magnitud de Dios».

Así, afirma que «en la gran racionalidad del mundo se puede intuir el espíritu creador» mientras que «en la belleza de la creación se puede intuir algo de la belleza, de la grandeza y también de la bondad de Dios».

En este sentido, el Papa recuerda que los cristianos también «ven a Dios en el encuentro con las personas que han sido tocadas por Él», aunque precisa que no piensa «en los grandes, como San Pablo, San Francisco de Asís o la Madre Teresa sino en las muchas personas sencillas de las que nadie habla».