La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)
CON BENEDICTO XVI EN MADRID

Monseñor Osoro asegura que la visita del Papa a Madrid ha generado “confianza y esperanza en que el presente y el futuro están en Jesucristo”

El Arzobispo de Valencia, Mons. Carlos Osoro, ha escrito una carta pastoral sobre la Jornada Mundial de la Juventud Madrid 2011 titulada “Con Benedicto XVI en Madrid”. En ella, reconoce que la JMJ “ha tenido una significación para la historia de los hombres singular” y que ha sido “un acontecimiento extraordinario, y lleno de gracia para todos”. 
Recordando que el Papa “ha convocado a la Iglesia Universal a abrir las puertas a Jesucristo y, de un modo especial, a los jóvenes del mundo”, Mons. Osoro destaca que en sus palabras “nos ha hablado al corazón. Un corazón que se había preparado en este tiempo para recibir la voz de Pedro, para atender sus preocupaciones y sus peticiones. Ha generado en nosotros la visita del Santo Padre confianza y esperanza en que el presente y el futuro están en Jesucristo, en quien cree la Iglesia y protagoniza con sus obras y palabras su anuncio”.

“¡Qué tarea más maravillosa traía el Papa a esta Jornada Mundial de la Juventud! Y todos estos objetivos los ha cumplido con creces”, subraya. Y es que Benedicto XVI, “venía con una convicción que nos ha dejado marcada a todos: urge ayudar a los jóvenes a permanecer firmes en la fe y asumir la bella aventura de anunciarla y testimoniarla abiertamente con su propia vida, sin ocultamiento de su propia identidad cristiana, respetando a quienes tienen otras opciones, pero pidiendo el mismo respeto para las propias”.

“¡Qué importancia daba Benedicto XVI a escuchar de verdad las palabras del Señor!” “La insistencia del Papa en edificar la vida sobre cimientos firmes fue grande y nos dijo, con toda claridad, que ese cimiento es Cristo y que no hay otro en el que se pueda construir un edificio con estabilidad”, añade.

Mons. Osoro hace alusión a cinco encuentros del Papa con propuestas para los jóvenes, entre ellas, “la propuesta de la radicalidad”, en el encuentro con las religiosas jóvenes; “la propuesta de la ejemplaridad”, en el encuentro con los profesores universitarios jóvenes; “la propuesta de la preparación para ser sacerdote”, en la Misa con los seminaristas; “la propuesta de dar la vida para que otros la tengan en abundancia”, sobre el encuentro con jóvenes enfermos; y “la propuesta sobre el sentido que, escuchando a Jesucristo, puede tener mi vida”, del encuentro con los voluntarios.

Para el Arzobispo de Valencia, Benedicto XVI “ha hablado a los jóvenes” en el Vía Crucis y en la Vigilia. “Fue muy claro cuando les preguntó cómo mantener la amistad. La respuesta fue rápida y contundente: con el trato frecuente, con la conversación, en el estar juntos, en el compartir ilusiones o pesares”.

Por último, recordó la Misa del Domingo con la que finalizaba la Jornada Mundial de la Juventud, donde Benedicto XVI invitó a los jóvenes a responder a esta pregunta con generosidad y valentía. De tal manera que dijo a los jóvenes “que amásemos a la Iglesia, que es quien nos ha engendrado en la fe y nos ha dado a conocer a Cristo. Si nos encontramos con Cristo necesariamente lo daremos a conocer. Nos hace una invitación el Santo Padre muy clara: comuniquemos la alegría de nuestra fe, seamos en medio del mundo testigos, seamos discípulos y misioneros de Cristo en todos los lugares donde vivimos y donde podamos anunciar a Cristo”, concluyó.