La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Vehículos de comunicación y convivencia

A propósito del nuevo problema surgido en torno a la ley de inmersión lingüística en Cataluña, afirmaba esta mañana el portavoz del Gobierno en “Así son las mañanas” de Buruaga, que la lengua debe ser un instrumento de comunicación y convivencia, en lo cual lleva toda la razón. El problema está en que el nacionalismo catalán con apoyo expreso del Gobierno de la nación, excluye al castellano como vehículo educativo para aquellas familias que libremente lo demanden. Así se puso ayer de manifiesto en la votación del pleno del Congreso de una resolución presentada por Esquerra Republicana con la que se pretende blindar el modelo de inmersión lingüística del sistema educativo catalán, digan lo que digan  los tribunales. Es muy grave que el PSOE respaldase de manera expresa el anunciado desacato de la Generalitat a la sentencia del Constitucional y del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, que establece que el castellano debe ser también lengua vehicular en el sistema educativo de Cataluña.

Para escándalo de muchos votantes socialistas, el PSOE suscribió como propia esa resolución, sabiendo que el modelo de inmersión ya ha sido considerado incompatible con nuestro sistema jurídico por los tribunales. Se trata de una maniobra irresponsable destinada de nuevo aislar al Partido Popular. El PSOE se empeña en su política suicida de abrazar las estrategias nacionalistas en lugar de buscar un gran pacto nacional con el PP. Las consecuencias no serán solo electorales sino que afectarán a la cohesión de España.