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SI ACEPTAN LA PLENA COMUNIÓN PODRÍAN CONVERTIRSE EN UNA PRELATURA PERSONAL

El Vaticano entrega a los disidentes “lefebvrianos” las líneas «esenciales» que deberán acatar para volver a la Iglesia

 

El prefecto para la Congregación de la Doctrina de la Fe del Vaticano, cardenal William Joseph Levada, ha entregado este miércoles a Bernard Fellay, superior de la Fraternidad de San Pio X, es decir a los antiguos ‘lefebvrianos’, un documento, llamado ‘Preámbulo doctrinal’, en el que se indican «los principios esenciales» de la Doctrina de la Iglesia que tendrá que aceptar la Fraternidad para entrar en plena comunión con la Iglesia, según ha informado el portavoz de la Santa Sede, el padre Federico Lombardi.

El portavoz del Vaticano ha subrayado también que la Congregación para la Doctrina de la Fe «retiene como base fundamental para alcanzar la plena reconciliación con la Sede Apostólica la aceptación del  citado texto del preámbulo doctrinal en el que se enuncian «algunos principios doctrinales y criterios de interpretación de la doctrina católica» que son «esenciales para garantizar la fidelidad al Magisterio de la Iglesia y el ‘sentir común’ de la Iglesia».

Según ha explicado el padre Lombardi, este documento, de una extensión de tres páginas, contiene la base principal del magisterio, sin la cual «no se puede ser miembro de la Iglesia». No obstante, el padre Lombardi ha indicado que el Vaticano deja «a la legítima discusión el estudio y la explicación teológica de expresiones particulares o formulaciones  presentes en los documentos del Concilio Vaticano II y el Magisterio sucesivo».

¿Hacia una Prelatura personal?

Si la respuesta de los superiores de la Fraternidad fuera positiva y aceptaran este preámbulo, el Vaticano iniciaría los trámites para alcanzar una «esperada reconciliación». El padre Lombardi ha precisado que el Vaticano podría proponer a los ‘lefebvrianos’ constituir una «prelatura personal», aunque depende de si aceptan «el preámbulo de forma íntegra». Benedicto XVI ya indicó en enero de 2009, en una carta dirigida a los obispos de todo el mundo, que los lefebvrianos tendrían que aceptar al menos el Concilio Vaticano II y «el magisterio postconciliar de los Papas» para entrar en «plena comunión» con la Iglesia católica.

La Fraternidad de San Pio X fue fundada en 1970 por el arzobispo Marcel Lefebvre, quien murió excomulgado en 1991 por negarse a reconocer el Concilio Vaticano II y por haber ordenado cuatro obispos sin el consentimiento del Papa. Sin embargo, Benedicto XVI dio varios pasos para permitir la reconciliación. En el año 2007 aprobó el motu proprio ‘Summorum Pontificum’, una ley vaticana que permitía la celebración del rito antiguo o tridentino, anterior al Concilio, sin el permiso del obispo, mientras que en el año 2009 levantó la excomunión a los cuatro obispos de la Fraternidad.

Además, la Pontificia Comisión ‘Ecclesia Dei’ publicó en el mes de mayo de este año la instrucción ‘Universae Eclesiae’, que aplica el motu proprio ‘Summorum Pontificum’ y permite a un grupo «estable» de fieles celebrar la misa anterior al Concilio Vaticano II. Según ha destacado el portavoz del Vaticano, P. Lombardi, entre el año 2010 y 2011 los teólogos designados por la Congregación para la Doctrina de la Fe y los representantes de la Fraternidad han celebrado un total de ocho reuniones para tratar «las dificultades doctrinales esenciales sobre los temas controvertidos» que discuten ambas instituciones.

Al encuentro celebrado este miércoles en el Vaticano han asistido el cardenal Levada, junto con el Secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe, monseñor Luis Ladaria y el Secretario de la Pontificia Comisión ‘Eclesia Dei’, monseñor Guido Pozzo. Por parte de la Fraternidad han asistido el superior general, monseñor Bernard Fellay, el primer asistente general de la Fraternidad, el reverendo Niklaus Pfluger y el segundo asistente, Alain-Marc Nély.

Los llamados ‘lefebvrianos’ recordado a su vez que el cardenal Levada envió el pasado mes de agosto una carta a la Fraternidad invitando a sus superiores a mantener un encuentro y «hacer balance» de las discusiones teológicas llevadas a cabo por los expertos de ambas partes. Según ha explicado la fraternidad, «para hacer posible este balance» se enviaron las conclusiones de los debates teológicos redactados por los expertos del Vaticano y los ‘lefebvrianos’ a sus respectivos superiores, mientras que monseñor Fellay recibió del Vaticano, a finales de junio, un documento objeto de la reunión de este miércoles.