La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

La violencia que no cesa en México

La sociedad mexicana vive consternada después de que el pasado jueves fueran asesinadas 53 personas en la Casino Royale de la ciudad de Monterrey.Las matanzas perpetradas por el crimen organizado en México se cobran todos los días muchas vidas humanas y, aunque proliferan el número de fosas comunes y los secuestros, no son tantos los asesinatos masivos. Por eso los sucedido en Monterrey es un punto de inflexión, tal y como afirmó a las pocas horas el presidente Calderón. Por primera vez, se habló de actos de terror y de terrorismo. Y eso, en el lenguaje político, es decir mucho.En México, hay voces que no dudan en culpabilizar a Calderón de las matanzas contra civiles.

Lo que no dicen es que el mayor número de víctimas del crimen organizado son miembros del Ejército y de la policía. Estas mismas voces sugieren la necesidad de pactar una tregua con los criminales y algunos llegan hasta recomendar la legalización del tráfico de drogas.Está claro que el narcotráfico, los policías, políticos y jueces corruptos son los únicos culpables. Lo que no exime de recordar que es deber del Estado defender a los civiles con la fuerza de la ley y de las instituciones; así como deber de la sociedad llamar a las cosas por su nombre. El crimen es crimen y la corrupción es corrupción y ambos elementos, mezclados, son los que están poniendo en jaque a la sociedad mexicana. Ésta es la verdad que los mexicanos, especialmente los defensores del apaciguamiento, deben enfrentar. Hacerlo así no evita, al menos en el corto plazo, los muertos, pero sí acelera el final del drama.