La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)
“ESPAÑA PODRA AFRONTAR LOS DESAFÍOS DE LA HORA PRESENTE Y CONTINUAR AVANZANDO POR LOS CAMINOS DE LA CONCORDIA”, AFIRMA EN UN MENSAJE

Gratitud de Rouco Varela a cuantos han colaborado con la JMJ, en especial al Gobierno de la nación, Comunidad y Ayuntamiento de Madrid

El presidente de la Conferencia Episcopal Española y cardenal-arzobispo de Madrid, monseñor Antonio María Rouco Varela, ha manifestado en una alocución en la Cadena COPE, que la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) ha tenido «alma» y que «animados por la fe en Cristo», este «gran país» podrá afrontar los desafíos de la hora presente y continuar «avanzando por los caminos de la concordia». En su mensaje hablado, monseñor Rouco Varela señala que «estas jornadas no han dejado insensible a nadie», pues, a su juicio, «la cercanía del Papa conmovió el corazón de una incontable multitud de jóvenes de la iglesia».

El primer agradecimiento del arzobispo madrileño ha ido dirigido al Santo Padre, y lo ha calificado como «dador de todo bien» y como aquel que «infundió sus dones con copiosa abundancia en sus corazones». Asimismo, Rouco señala «una sincera gratitud» hacia todos aquellos que, en la Iglesia y en la sociedad madrileña, con su desprendimiento, su ayuda y su colaboración «hasta límites que rayan en lo heroico», han sido «instrumentos providenciales» para acontecer la JMJ.

«Gracias a la Comunidad Diocesana, a los Obispos Auxiliares, al Centro de Estudio y Capacitación en Atención Primaria de la Salud (CECAPS), al seminario de la Universidad de San Dámaso, familias, organización local, entre otros y al Coordinador General de la Jornada (COL)», pues, sin él «no habría habido JMJ»,  afirma el presidente de la Conferencia Episcopal. Monseñor Rouco Varela tampoco se olvida de los voluntarios, a quienes ha considerado unas personas «infatigables en su disponibilidad para el servicio fraterno a los jóvenes peregrinos».

Del mismo modo, el arzobispo también da las gracias, «muy sentidas», al Gobierno de la Nación, al Gobierno regional y al ayuntamiento de Madrid y, a su vez, a trabajadores y funcionarios de servicios públicos y privados «siempre amables y atentos con los peregrinos».

El presidente episcopal explica en su mensaje que «desde los primeros pasos de las jornadas se constituyó un órgano activo y eficaz de información y aglutinación de la sociedad madrileña y de sus instituciones». «Y agradece al pueblo de Madrid el espíritu acogedor y abierto con el que se ha recibido a los peregrinos», ha puntualizado.

Para finalizar, el arzobispo madrileño añade que «la entrega del Papa a los jóvenes fue total y extenuante y la respuesta de los jóvenes, conmovedora». Además, afirma que lo ocurrido «abre una nueva etapa en el camino de la iglesia para ir al encuentro de los jóvenes y ofrecerles la presencia salvadora de Cristo».