La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)
SE MULTIPLICA EL NUMERO DE MEZQUITAS Y DECRECE EL DE LAS IGLESIAS

El número de musulmanes practicantes en Francia supera con creces al de los católicos

Según informa “Vatican Insider”, el número de mezquitas en Francia se ha duplicado en los últimos diez años y supera las dos mil, de acuerdo con los datos que recoge  una investigación titulada: “Construir mezquitas: El gobierno del islam en Francia y en Holanda”. El líder islámico francés Dalil Bubaker, rector de la Gran Mezquita de París, avanzaba recientemente que, para satisfacer la creciente demanda, la cantidad total de mezquitas deberá duplicarse hasta llegar a cuatro mil.

Por el contrario, la Iglesia católica ha construido en Francia sólo veinte nuevas iglesias en los últimos diez años, y ha cerrado formalmente más de sesenta, muchas de las cuales podrían convertirse en mezquitas, según una investigación llevada a cabo por el periódico católico francés La Croix. Por otra parte, si bien el 64 % de la población francesa (41,6 millones de personas sobre 65 millones de habitantes) se define católica romana, sólo el 4,5 % (aproximadamente 1.900.000 personas) es católica practicante, según el Instituto Francés de la Opinión Pública(IFOP). En este contexto se sabe que el 75 % (4,5 millones) de los alrededor de 6 millones de musulmanes norteafricanos y subsaharianos en Francia se identifica como «creyente”, y el 41 % (aproximadamente 2,5 millones) sostiene ser «practicante”, según un informe sobre el islam en Francia publicado por el IFOP el 1.º de agosto pasado. La investigación afirma que más del 70 % de los musulmanes franceses dice cumplir con el Ramadán en el 2011.

Los musulmanes piden usar templos católicos vacíos

Estos datos proporcionan una evidencia: que el islam se encuentra en vías de superar al catolicismo romano como religión dominante en Francia. Desde el momento en que los números crecen, los musulmanes en Francia se están volviendo más afirmativos en su identidad religiosa que antes. Como consecuencia, diversos grupos musulmanes en Francia están pidiendo a la Iglesia católica el permiso para utilizar sus iglesias vacías como instrumento para resolver los problemas de tránsito provocados por los miles de musulmanes que rezan en las calles.

En un comunicado del 11 de marzo pasado, dirigido a la Iglesia en Francia, la Federación Nacional de la Gran Mezquita de París, el Consejo de Musulmanes Democráticos de Francia y un grupo islámico llamado Collectif Banlieues Respect pidieron a la Iglesia católica, con espíritu de solidaridad interreligiosa, que permitiera que las iglesias vacías fueran utilizadas por los musulmanes para la oración del viernes, de modo que “no se vean obligados a rezar en la calle” o “sean tenidos como rehenes por los políticos”.

Cada viernes, miles de musulmanes en París y en otras ciudades francesas bloquean calles y aceras (y, como consecuencia, bloquean el comercio local y dejan atrapados a los residentes no islámicos en las casas y en las oficinas) para ubicar a los fieles que no logran entrar en la mezquita para la oración del viernes. Algunas mezquitas han comenzado a transmitir sermones y cantos de “Allah-u Akbar” en las calles. Estos inconvenientes han provocado ira y reacciones contrarias, pero a pesar de muchas quejas oficiales, las autoridades no han intervenido hasta ahora, por temor a generar incidentes.

La extrema derecha se opone radicalmente

La cuestión de las oraciones callejeras alcanzó el lugar de prioridad de la agenda política francesa cuando, en diciembre del 2010, Marine Le Pen, la nueva líder carismática del Frente Nacional, las denunció como “una ocupación sin soldados ni tanques de guerra”.

Durante una reunión en la ciudad de Lyon, Le Pen comparó las oraciones islámicas callejeras con la ocupación nazi. Dijo: “Para aquellos que aman hablar tanto de la Segunda Guerra Mundial, podemos también hablar de este problema (NdR. las oraciones islámicas callejeras), porque se trata de una ocupación de territorio. Es una ocupación de secciones de territorio, de distritos en los cuales la ley religiosa entra en vigor. Es una ocupación. Naturalmente, no hay tanques de guerra ni soldados, pero no por eso deja de ser una ocupación que pesa fuertemente sobre los residentes”.

Muchos franceses están de acuerdo con estas observaciones de la líder ultraderechista. De hecho, la cuestión de las oraciones islámicas callejeras —y la cuestión más amplia de papel que desempeña el islam en la sociedad francesa— se ha convertido en un problema de primer orden de cara < las elecciones presidenciales del 2012. Según un sondeo del IFOP, el 40 % de los franceses está de acuerdo con Le Pen en el hecho de que las oraciones callejeras parecen una ocupación. Otro sondeo publicado por Le Parisien demuestra que los votantes ven a Le Pen, que sostiene que Francia ha sido invadida por los musulmanes y traicionada por sus élites, como la mejor candidata para enfrentar el problema de la inmigración musulmana.

Sarkozy también considera inaceptables las oraciones callejeras

El presidente francés Nicolas Sarkozy, cuya popularidad era en julio del 25 % —la cifra más baja registrada para un presidente saliente un año antes de las elecciones presidenciales—, parece, según TNS-Sofres, decidido a no dejarse superar por Le Pen en esta batalla. Recientemente, declaró que las oraciones callejeras son “inaceptables”, y que las calles no pueden convertirse en “una extensión de la mezquita”. Y advirtió que este fenómeno puede minar la tradición laica de Francia de separación entre Estado y religión. El ministro del Interior, Claude Guéant, dijo a los musulmanes de París, el 8 de agosto, que en lugar de orar en las calles pueden utilizar un cuartel en desuso. “El orar en las calles no es algo aceptable, debe terminar.”

Algunas declaraciones de líderes musulmanes no parecen destinadas a adormecer las preocupaciones de los franceses (y no sólo de los franceses). El primer ministro turco, Tayyp Erdogan, por ejemplo, dio a entender que la construcción de las mezquitas y la inmigración forman parte de una estrategia de islamización de Europa. Y repitió públicamente las palabras de una poesía turca, escrita en 1912, por el poeta nacionalista turco Ziya Gökalp: “Las mezquitas son nuestros cuarteles, los alminares, nuestras bayonetas, y los fieles, nuestros soldados”. El arzobispo emérito de Esmirna, Giuseppe Germano Bernardini, dio cuenta recientemente de narra la conversación que tuvo con un líder islámico en la cual éste último le dijo: “Gracias a vuestras leyes democráticas, os invadiremos. Gracias a nuestras leyes religiosas, os dominaremos”.