La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

La oración y la alegría de dos millones de jóvenes

Octavio Roncero, periodista.-

Parece que es difícil compaginar  la oración y el silencio. Sin embargo, los dos millones de jóvenes de la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid, las han compaginado estrechamente, como algo natural, algo que estaba en lo intimo de sus corazones, en lo más íntimo de su alma…

Quizá sea esto lo que más ha impactado no solo a ellos, sus protagonistas, puesto que salía de lo más íntimo de su ser, sino que, además, era algo común a jóvenes venidos de países tan distintos y tan diferentes de todo el mundo… Fue eso, también, lo que más impresionó al publico que los contemplaba, lo que llegó más dentro de todos y cada uno. No creo que haya habido en Madrid un acontecimiento tan emocionante, tan grande, como ver a dos millones de jóvenes tan identificados por una misma fe.

Y el Papa, ese hombre sencillo, lleno de saberes, pero tan directo, tan firme, donde su delicadeza y su profundidad están tan unidas. Era emocionante escuchar sus frases cortas, como flechas directas a lo más íntimo del corazón, tan llenas de contenido, tan claras, para mostrar, poner de relieve, el Evangelio de Cristo.

Hace unos días (el 28 de agosto) publicó “Análisis digital” unas declaraciones del vicepresidente de la Comunidad Judía de Madrid, David Hachuel, en la que se mostraba encantado con la JMJ, a la vez que destacaba “los mensajes del Papa que trascienden cualquier credo religioso”

Hachuel, que entiende a los deslegitimados,  dice “no se tienen que dar ataques colectivos de manera injustficada” y más adelante dirá que “este viaje del Papa ha sido un éxito absoluto: es el mayor acontecimiento en las últimas décadas, yo no recuerdo algo así. Ver Madrid con todo tipo de gentes en las calles, gente que se nota muy sana, con energía positiva, ha sido increíble, y ha sido una delicia verlo. La valoración sólo puede ser positiva”

En el fondo estamos ante un acontecimiento que ha maravillado a todos, incluso a aquellos que por sistema están en contra. Los hechos no se pueden esconder, ni tan siquiera ignorar: están en el corazón de las gentes, por muy fanáticos que sean. Para un antiguo docente universitario, desde hace 60 años, como el Papa Benedicto, XVI, la verdad es una cuestión crucial y así lo dijo en su discurso a jóvenes docentes en El Escorial en el que este hombre de 84 años de edad, que tanto admira a la juventud, citó a Platón al decir ”busca la verdad mientras eres joven, pues si no lo haces, después se te escapará de entre las manos”

El respeto a la dignidad del hombre, incluso en aquellas personas tan necesitadas de ayuda como los pobres, los muy pobres también, y los discapacitados, tan bien recogida en su frase “no paseis de largo ante el sufrimiento”, este Papa que por primera vez en unas JMJ ha participado en la celebración del Vía Crucis, el recuerdo más  auténtico sufrimiento de Jesús.

El Vía Crucis de las JMJ de Madrid se  transformó en un itinerario de oración y recogimiento –no podía ser de otra forma- pero con algo especial, las estaciones marcadas por quince pasos de la Semana Santa española, auténticas obras de arte y de la devoción católica de los españoles.

De una estación a otra, un pequeño grupo de jóvenes se alternaron para portar la Cruz, procedentes, entre otros lugares, de Irak, Tierra Santa, Burundi, Ruanda, Sudan, Haití y Japón, así como un grupo  madrileño. Cada una de las meditaciones estaban escritas por las Hermanas de la Cruz de Sevilla, conocidas por  su servicio a los mas pobres y necesitados.

El cardenal arzobispo de Madrid, monseñor Rouco Varela, que ha sido el principal impulsor y organizador de las JMJ de Madrid, ha estado muy cerca del Santo Padre, en cada uno de los actos, además como su acompañante en el “papa móvil” ha declarado la emoción del Benedicto XVI  “hasta las lágrimas” al comprobar la fe del pueblo español y del conjunto de los jóvenes venidos de tantos países.

Ya en el Vaticano, Benedicto XVI  afirmó, después de la clausura en Madrid, que “las JMJ “han sido una estupenda manifestación de fe para España y para el mundo”,

No quería olvidar al director ejecutivo de la JMJ, Yago de la Cierva, a quien se debe, en buena parte, la perfecta organización de las Jornadas.. Queria, por eso, recoger unas palabras suyas: “Rostros de todas las edades (los jóvenes que esperaban en Cibeles), enfermos y sanos, sorprendidos o expectantes, silenciosos o gritones, frescos o agotados, con ropa pija o con el uniforme, con cualquier cosa, pero todos felices de darle la bienvenida a una persona que no han saludado nunca, pero a la que consideran de la familia. El Papa –éste, el anterior y el que vendrá- es sin duda la persona mas querida de la tierra”