La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Para que se olvide el zapaterismo

El adelanto de las elecciones de Zapatero al 20 de noviembre llega tarde. Bien está que no agote la legislatura pero la fecha no se ha fijado por el interés general sino para evitar que la intención de voto a favor del PSOE siga deteriorándose. Hace tiempo que era evidente que el Gobierno no estaba en condiciones de hacer frente a las reformas que necesitábamos. Nos deja Zapatero una herencia de casi 5 millones de personas sin trabajo, un mercado laboral sin reformar, un sistema de pensiones que no es sostenible, un sistema de Bienestar sin financiación adecuada. Pero quizás el legado económico, con todo lo que tiene de negativo, no sea lo peor.

Desde que Zapatero ha estado al frente del  Gobierno se ha pretendido destruir la gran obra de reconciliación entre los españoles. Se han inventado nuevos derechos, sin fundamento en la naturaleza y se ha fomentado un laicismo agresivo. Sería un grave error que los pocos días que quedan hábiles en el Congreso se utilizaran para sacar adelante los nefastos proyectos de ley de muerte digna y de igualdad. Es muy probable que en esas elecciones del 20 de noviembre estén los pro-etarras de Sortu, otra herencia funesta. El gran reto ahora para el centro-derecha, también para la sociedad y para la izquierda, es dejar atrás al zapaterismo en todas sus facetas. Para que, cuanto antes, sea un mal sueño.