Una fe fuerte y saludable se alimenta constantemente de la Palabra de Dios (Francisco)

La gran oportunidad de la JMJ

La Jornada Mundial de la Juventud supone una gran oportunidad para España, que recibirá a más de un millón de jóvenes llegados desde todos los rincones del mundo. Obviamente, el centro de atención ha de ponerse en su dimensión pastoral. Los jóvenes vienen a Madrid a tener un encuentro personal con Cristo y a celebrar su fe, presididos por el Papa. Los beneficios de un acontecimiento de estas características, que cambia el corazón de las personas, son incalculables.

Pero no podemos olvidar que la JMJ es también una enorme oportunidad desde el punto de vista económico. La multitud de gente que viene de fuera aporta ingresos y van a ser muchas las empresas que se beneficien directamente. Lo que no hay en la JMJ, a pesar de que algunos intenten crear confusión al respecto, son gastos suntuosos ni despilfarros. Ver al Papa no cuesta nada. Tres de cada cuatro euros los aportan los propios peregrinos, por lo que no supone ningún coste para el contribuyente. Y el resto proviene de empresas y particulares, ya sea a través de patrocinios o de donativos que realiza la gente.

Por otra parte, hay quien se rasga las vestiduras porque cuestiona que se haga uso de lugares públicos para el acontecimiento. Curiosamente esto sólo hay que justificarlo cuando la Iglesia está de por medio. Los católicos no queremos privilegio alguno, pero tampoco ser injustamente discriminados. Somos parte de la sociedad y pagamos nuestros impuestos. ¿Por qué no vamos a poder hacer, como hacen los demás, un uso responsable de los recursos de todos?