La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

El obispo de Oslo señala que «estamos rezando por las víctimas de una persona mentalmente perturbada»

«No hemos vivido nada parecido en nuestra historia pero a pesar del dolor, esta tragedia está creando unidad e incluso fuerza». Estas son las palabras que pronunció el obispo de Oslo, monseños Bernt Ivar Eidsvig, a Radio Vaticana tras la masacre terrorista del viernes pasado en la capital noruega y en la cercana isla de Utoya.

Para el obispo se trata de «una tragedia que ha afectado a todos, sin importar las diferencias políticas, religiosas o culturales», dijo mons. Eidsvig. «Son muchos los que están rezando por las víctimas de la masacre que llevó a cabo una persona que, en mi opinión, tiene la mente disturbada, porque la ideología no es suficiente para explicar todo esto».

Mientras tanto, las palabras que Benedicto XVI dedicó a los noruegos durante el Ángelus de ayer tuvieron eco: «Las palabras del Santo Padre fueron divulgadas casi inmediatamente por la televisión estatal de Noruega, y fueron transmitidas también a todos los fieles durante la misa del domingo     –explicó el nuncio apostólico, mons. Emil Paul Tscherrig. En todas las parroquias se leyó el mensaje del Santo Padre y se renovó la invitación a rezar por las víctumas y sus familiares.

Todas estas muestras de afecto del Papa han sido consideradas por la población como un gran acto de solidaridad y un gesto muy importante en este momento verdaderamente difícil para la nación».