La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

La dimisión de Camps

Francisco Camps ha realizado un ejercicio de responsabilidad pública al dimitir como presidente de la Comunidad Valenciana por su imputación de cohecho impropio en el denominado “caso de los trajes”. Un caso que se ha construido, más allá de los fundamentos materiales de la causa que deberán ser probados en el juicio, sobre la pretensión sistemática del PSOE de ligar dos conceptos: corrupción  y Partido Popular. Su decisión supone además un ejercicio de libertad que le coloca en mejores condiciones para ejercer su legítimo derecho a defender su honor y su prestigio, al margen de la lucha política cotidiana.

Los valencianos y los miembros del Partido Popular se pueden sentir orgullosos de esta decisión que no prejuzga la responsabilidad  legal de Camps, y que otorga a su confesión de inocencia otros matices. En lugar de otras componendas, Francisco Camps ha optado por un sacrifico personal tras veinte años de servicio y ocho de presidente de esa emblemática comunidad. Un sacrificio a favor del proyecto de cambio que representa el PP  y a favor de la Comunidad a la que ha servido, que resulta también favorecida por esta decisión que clarifica un ambiente enrarecido.

En el haber de Camps quedará una política en la que han primado la vitalidad social, el respeto a la libertad de iniciativa y un sano pluralismo cultural. En cuanto a lo demás, esperemos a que la Justicia complete su recorrido.