La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

El comunicado de ETA

La jactancia con la que ETA celebra en su comunicado de ayer el triunfo de Bildu en las elecciones municipales, ha venido a confirmar el triunfo de la estrategia del terror para alcanzar un fin político, algo a lo que jamás se debe prestar un Estado de Derecho. Era evidente, desde que el Gobierno de Zapatero tomó la decisión de abrir su equívoco “proceso de paz”, que la banda terrorista pondría sobre la mesa sus condiciones para declarar una tregua que ofreciese al Gobierno una coartada para la negociación.

Esa condición era, como ha podido comprobarse, sustituir a Batasuna por otra agrupación política que fuese plenamente legalizada para entrar en las instituciones democráticas. Al mismo tiempo el Gobierno ha mantenido su creencia de que podría convencer a la sociedad española de que el fin justificaba los medios, si ETA dejaba de matar y extorsionar definitivamente. Ese comunicado es el que todavía está esperando Zapatero con la pretensión de pasar a la historia como el pacificador.

El problema son las consecuencias que ya vemos para la cohesión social, la salud moral y la unidad de España, una paz artificial basada en la injusticia y en la burla a la Constitución. La paz no se puede edificar sobre la injusticia y sobre la mentira. Conviene recordarlo para comprender toda la dimensión de este proceso. El único camino es que ETA entregue las armas, asuma su deuda con la justicia y pida perdón a las víctimas. Cualquier otra salida, además de inmoral, resultará un fracaso.