La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

El patrimonio de la Iglesia

Como se ha mostrado recientemente en la Memoria de Actividades presentada por la Conferencia Episcopal, la Iglesia en España desarrolla una importantísima actividad cultural, basada principalmente en el patrimonio, que es una fuente de riqueza y valor para toda la sociedad española. Valga como ejemplo, el hecho de que en España hay más de 500 municipios en los que el único Bien de Interés Cultural es la iglesia o iglesias del emplazamiento, de manera que estos bienes suponen una aportación decisiva para el desarrollo económico de la zona por su gran valor cultural y la atracción turística que pueden generar.

En los últimos días se ha desatado en algunos medios afines al Gobierno una sospechosa campaña, resumida en la repetida falsedad de que la Iglesia está inscribiendo como propios inmuebles que no son suyos. Las intenciones de esta campaña quedan desveladas en la afirmación demagógica de que con todo ese patrimonio se podría dar albergue a los peregrinos de la próxima Jornada Mundial de la Juventud. Conviene clarificar algunos puntos que pretenden ser colados por verdad a fuerza de repetir la mentira. La Iglesia solo inscribe los inmuebles que son suyos desde tiempo inmemorial, cumpliendo la ley y garantizando que sigan destinados a los fines para los que fueron creados en su día. Por otra parte, basta tener una mínima información sobre el asunto para saber que el ingente patrimonio cultural le supone a la Iglesia un gran esfuerzo de mantenimiento, y que, lejos de enriquecerse con él, lo cuida y rehabilita para ponerlo al servicio del bien común