La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)
En su habitual intervención en el informativo diocesano de la Cadena COPE

El cardenal Rouco habla de la JMJ: «Tenemos todavía un mes de oración intensa y de actos de preparación»

En su habitual intervención en el informativo diocesano de la Cadena COPE, el Cardenal Arzobispo de Madrid, Antonio Mª Rouco Varela, confesó que en su último encuentro con el Santo Padre, el Papa le dijo en un breve saludo: “pues nada, tenemos Madrid a la vuelta de la esquina”. En su intervención, el Cardenal recordó su reciente viaje a Roma, que coincidió con la celebración de la festividad de San Pedro y San Pablo y el 60º de la ordenación sacerdotal de Benedicto XVI. “Hay que pedir mucho por él, afirmó. Aquí, en Madrid, organizamos en la semana del 26 de junio al 3 de julio una especie de grupos de parroquias y comunidades de vida contemplativa que han dedicado 60 horas de oración delante del Santísimo rezando por él. Lo hemos hecho tanto el día de San Pedro como el domingo siguiente, en la Catedral de la Almudena”, explicó.

El Santo Padre, añadió, “está a punto de venir a Madrid para presidir la JMJ con los jóvenes católicos del mundo. Tenemos ya más de 14.000 sacerdotes inscritos, más de 800 obispos, y ya estamos con esa especie de recta final tanto en lo que respecta a la preparación espiritual de la Jornada como a la preparación organizativa de la misma. En lo primero, tenemos todavía un mes de oración intensa, de actos de preparación… En Madrid, a principios de agosto, ya estarán funcionando en fase de preparación y de formación prácticamente los 22.000 voluntarios, que son la mayoría de Madrid, de España, y de muchos países de todo el mundo”, señaló.

En cuanto a la preparación organizativa, dijo que “seguimos pidiendo disponibilidad para la acogida de los peregrinos en términos generales: que se sientan en casa, que se sientan en la Iglesia, en la Iglesia casa, en la Iglesia hogar, que así también se puede definir la Iglesia, como lo dice el Concilio Vaticano II, como Casa de Dios, el nuevo Pueblo de Dios; y que se sientan Iglesia incluso en la ciudad como espacio humano de Iglesia que acoge a los jóvenes con el espíritu tradicional de una ciudad como es Madrid, tan abierta a toda España y a todo el mundo, y que se sientan como huéspedes y amigos y hermanos; como amigos –por parte de todos- y como hermanos –por parte de los católicos y los creyentes”.

En referencia a la celebración de las Bodas de Diamante de la ordenación sacerdotal de Benedicto XVI, que él vivió en Roma, explicó que se había celebrado en San Pedro una gran Eucaristía,”que sirvió para que muchos cardenales y obispos de toda la iglesia nos diésemos cita en San Pedro para concelebrar con el Santo Padre, y para dar gracias al Señor por los 60 años de sacerdocio del Papa. Que, efectivamente, están marcados por esa fidelidad del Señor con respecto a Él, y también de respuesta fiel de él al Señor. Eso ha sido lo sustancial de la celebración. El día siguiente, en San Pedro, una parte de los cardenales presentes en Roma tuvimos un encuentro con él muy entrañable, y los recuerdos que desgranó delante de nosotros eran muy conmovedores. Un total de 50 sacerdotes se ordenaron aquel 29 de agosto de 1951 en la Catedral de Fraisi, co-capital de la Archidiócesis de Munich, en un país destruido, de ciudades arrasadas, con la iglesia como apoyo del pueblo para un proceso de reparación y recuperación material de enormes proporciones”, explicó.

“Él lo vivió con mucha ilusión. Y ha querido trasladar esa actitud ante los problemas tan tremendos de aquel momento la situación nuestra, haciendo un repaso por la historia de la iglesia con esos avatares complejos y dramáticos como los que sucedieron en los años 70 y 80, donde tuvimos que afrontar el futuro con esa actitud de confianza en el Señor, de esperanza, de valentía, de entrega, de amor a Cristo. Así, las más difíciles coyunturas históricas se superan”, aseguró.