La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)
EL NUEVO OBISPO NO TIENE AUTORIDAD PARA GOBERNAR EN SU DIOCESIS

La Santa Sede revoca una nueva ordenación episcopal en China, conferida sin mandato apostólico

La Santa Sede ha hecho pública una Declaración referida a la ordenación episcopal del Rev. Paolo Lei Shiyin, ocurrida el pasado miércoles 29 de junio, en la diócesis de Leshan (provincia de Sichuan, China Continental) y que fue conferida sin el mandato apostólico. Esta Declaración de cuatro puntos precisa lo siguiente:

1º ) El Rev. Lei Shiyin, ordenado sin mandato pontificio y por lo tanto ilegítimamente, no tiene autoridad para gobernar a la comunidad católica diocesana y la Santa Sede no lo reconoce como Obispo de la diócesis de Leshan. Permanecen firmes los efectos de la sanción en la cual ha incurrido por la violación de la norma del canon 1382 del Código de Derecho Canónico. El mismo Rev. Lei Shiyin había sido informado desde hace tiempo que no podía ser aceptado por la Santa Sede como candidato episcopal, debido a motivos comprobados y muy graves.

2°) Los Obispos consagrantes se han expuesto a las graves sanciones canónicas, previstas por la ley de la Iglesia (en particular por el canon 1382 del Código de Derecho Canónico; cfr Declaración del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos del 6 de junio de 2011).

3°) Una ordenación episcopal sin mandato pontificio se opone directamente al papel espiritual del Sumo Pontífice y daña la unidad de la Iglesia. La ordenación de Leshan ha sido un acto unilateral, que siembra división y que, lamentablemente, produce laceraciones y tensiones en la comunidad católica en China. La supervivencia y el desarrollo de la Iglesia se pueden lograr lugar sólo en la unión a aquel, a quien en primer lugar, está confiada la misma Iglesia, y no sin su consenso, como sin embargo ha sucedido en Leshan. Si se quiere que la Iglesia en China sea católica, se deben respetar la doctrina y la disciplina de la Iglesia.

4°) La ordenación episcopal de Leshan ha causado profunda amargura al Santo Padre, el Cual desea hacer llegar a los amados fieles en China una palabra de aliento y de esperanza, invitándolos a rezar y a permanecer unidos.