La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)
MOMENTO HISTÓRICO ACTUAL MARCADO POR LUCES Y SOMBRAS

Benedicto XVI subraya la importancia de las propuestas educativas y de voluntariado diocesanos, para formar personas solidarias, abiertas y atentas al malestar espiritual y material

Al recibir el sábado a siete mil peregrinos de la diócesis italiana de Altamura-Gravina-Acquaviva delle Fonti, Benedicto XVI se dirigió a las autoridades civiles, sacerdotes, religiosos y religiosas; seminaristas y a cada uno de los fieles con un pensamiento particularmente dirigido a quienes viven situaciones de sufrimiento. “La Iglesia, afirmó no posee en sí misma el principio vital, sino que depende de Cristo, del cual es signo e instrumento eficaz. En la relación con el Señor Jesús esto encuentra la propia identidad más Profunda: ser don de Dios para la humanidad, prolongando la presencia y la obra de salvación del Hijo por medio del Espíritu Santo. En este horizonte comprendemos que la Iglesia es esencialmente un misterio de amor al servicio de la humanidad en vista de su santificación”.

Según recoge Radio Vaticana, Benedicto XVI recordó que la Constitución Lumen Gentium subraya que el ser de la Iglesia encuentra su origen y verdadero significado en la comunión de amor del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo: la Santísima Trinidad que no solamente es el modelo sino que genera y plasma a la Iglesia como misterio de comunión y afírmó que “la relación profunda con Cristo, vivida y alimentada por la Palabra y por la Eucaristía, hace eficaz el anuncio, motiva el compromiso por la catequesis y anima el testimonio de la Caridad. Muchos hombres y mujeres de nuestro tiempo tienen necesidad de encontrar al Señor o de redescubrir la belleza del Dios cercano, del Dios que en Jesucristo ha mostrado su rostro de Padre y llama a reconocer el sentido y el valor de la existencia”.

Sin embargo, prosiguió, “el actual momento histórico está marcado por luces y sombras. Asistimos a actitudes complejas: repliegue en sí mismos, narcisismo, deseo de poseer y de consumir, sentimientos y afectos desligados de las responsabilidades. Tantas son las causas de este desorientación que se manifiesta en una insatisfacción existencia, pero al fondo de todo se puede entrever la negación de la dimensión trascendente del hombre y de la relación fundante con Dios. Por esto es decisivo que las comunidades cristianas promuevan recorridos válidos y comprometidos de fe”.

Benedicto XVI aludió a la particular atención que debe ser puesta en el modo de considerar la educación a la vida cristiana para que cada persona pueda realizar un auténtico camino de fe, a través de las diversas edades de la vida; un camino –añadió- en el cual como la Virgen María, la persona acoge profundamente la Palabra de Dios y la pone en práctica, convirtiéndose en testigo del Evangelio.

Subrayando la importancia y la responsabilidad de la familia en la educación, recordó que la educación cristiana tiende a hacer que los bautizados iniciados gradualmente en el conocimiento del misterio de la salvación tomen cada vez mayor conciencia del don de la fe, que han recibido… se preparen a vivir la propia vida según el hombre nuevo en la justicia y en la santidad de la verdad.