La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Obras costosas e inútiles se han gastado sin inteligencia ni previsión

Francisco Rodríguez Barragán. Miembro del Movimiento Familiar Cristiano

Allá por el año 2002 se comenzó a estudiar y proyectar la instalación de un metropolitano que enlazaría la ciudad de Granada, donde vivo, con tres pueblos próximos, obras que sería cofinanciadas por la Unión Europea y la Junta de Andalucía.

Las obras empezaron en 2006, levantaron algunas de las arterias principales de la ciudad y complicaron el tráfico a los ciudadanos. Ni que decir tiene que, después de cinco años, las obras continúan con suma lentitud, sin que se sepa ninguna fecha probable de terminación.

En las calles y avenidas afectadas buena parte de los comercios han tenido que cerrar ya que el acceso a los mismos, más la crisis que nos azota, los ha hundido.

El trayecto total es de unos quince kilómetros, de los cuales no llega a dos y medio los que van soterrados y el resto, a pesar del pomposo título de metropolitano no pasa de un simple tranvía de superficie.

Se trata de una costosa obra que considero innecesaria pues  una mejora en los autobuses urbanos e interurbanos hubiera sido suficiente.

Como soy viejo, recuerdo bien la red de tranvías eléctricos que desde las primeras décadas del siglo XX fueron uniendo la capital con unos veinte pueblos y diversas fábricas azucareras, hasta alcanzar una longitud de 131 kilómetros.

En los años 70 las autoridades optaron alegremente por eliminar los tranvías, inclusive el que subía a Sierra Nevada por unos parajes maravillosos, propiedad de FEVE y que no está incluido en los 131 kilómetros citados.

Nuestros entrañables tranvías estaban viejos y achacosos pero no se hizo ningún esfuerzo por modernizarlos y conservarlos, como hicieron otras ciudades. La empresa privada, Tranvías Eléctricos de Granada, siguió explotando algunas líneas interurbanas con autobuses.

Si los quince kilómetros del “metropolitano” en ejecución llevan ya cinco años de obras y los que falten, puede calcularse lo que necesitaría para tender los 131 kilómetros de la antigua red de tranvías.

Luego está por ver si los millones de usuarios anuales calculados para mantener el “invento” llegarán a ser realidad.

El primer tranvía de este tipo para unir Vélez Málaga y Torre del Mar, parece que va a dejar de funcionar a primero de julio, al ser económicamente inviable. El que se ha montado en Jaén para cubrir unos cuatro kilómetros en superficie, no parece que tenga un futuro prometedor.

También leo que el AVE Toledo-Albacete-Cuenca, dejara de funcionar por falta de viajeros y que el Aeropuerto de Ciudad Real está en suspensión de pagos, ya que su tráfico aéreo es inexistente y seguramente podrá ampliarse bastante el catálogo de obras inútiles y costosas que también habrán influido en la deuda pública que tendremos que pagar durante varias generaciones.

Los promotores de todos estos desaguisados, incompetentes y megalómanos, no  se verán arruinados, ya que no arriesgaron ni un euro propio, ni castigados por administrar el dinero público sin inteligencia ni previsión, dinero, que sabe Dios, a quien habrá beneficiado.

De estas cosas no se ha hablado en el pleno sobre el Estado de la Nación, pero están ahí para los que quieran verlas.