ser progresista es luchar por una legislación que prohíba el aborto. (Mons. Elías Yanes)
Pelillos a la mar

El “misterio” de la sonrisa de Zapatero

Dicen los sondeos que Rajoy ganó el debate del estado de la nación. Pues muy bien. ¿De qué va a servir? Zapatero se ha despedido con una sonrisa triunfal, más dispuesto que nunca a proseguir en La Moncloa hasta mediados del año próximo y con los nutridos aplausos de su grupo y los piropos de la señora Oramas, felicísima por el acuerdo de su partido con el PSOE que le permitirá gobernar la comunidad canaria.

¿Alguien se acuerda ya del triunfo del Partido Popular en las elecciones municipales y autonómicas del pasado 22 de mayo? El PSOE y el Gobierno siguen como si nada hubiese ocurrido y acaso tengan razón porque han legado a los “populares” unas arcas vacías y un montón de facturas sin pagar. Que se las arreglen ellos solitos y que, además, no protesten porque les acusaremos de no saber digerir la victoria…

De modo que ahora toca entretener a Rajoy y los suyos con buscarle alguna debilidad al sucesor de Zapatero, a don Alfredo Pérez Rubalcaba. Si no les ha sido posible hacerle mella alguna con el “caso Faisán” ni con el recuerdo de los Gal ¿qué van a conseguir ahora? Absolutamente nada. Rubalcaba dimitirá cuando lo crea oportuno y, además, cuando deje todos sus cargos en el Gobierno, dejará también su escaño en la bancada azul y ya no habrá ocasión de acosarlo en el Congreso. Así que lo mejor que puede hacer el PP es concentrarse en su programa electoral y en dedicar los próximos meses, hasta la disolución de las Cortes, a hacer un balance más completo el campo de minas que deja Zapatero como herencia política, económica y social: Bildu, la desorganización territorial, la división de la sociedad, la “memoria” histórica, la destrucción de la familia, la ideología de género, el aborto libre como derecho, la educación para la ciudadanía, el “matrimonio homosexual”, la discriminatoria “igualdad de trato”, la eutanasia disfrazada y, en suma, el nuevo concepto de la “dignidad humana” que concede licencia para matar a médicos desaprensivos, a madres que desprecian la vida, ”and so on”…

Y, por encima de todo eso, las secuelas de la crisis económica. ¿Qué va a pasar con el “Estado del bienestar”? ¿Cómo convencer a la mayoría de la sociedad de que debe recuperar valores como la austeridad, el ahorro, el esfuerzo, el estudio, el trabajo, la fidelidad a la palabra dada, la responsabilidad, la libertad de espíritu, el humor, la esperanza, la confianza…? El socialismo ha fracaso como ideología, pero el liberalismo no es lo que más tienta a los “indignados”. Ya ven lo que ocurre en Grecia: acostumbrados a vivir del cuento y de las cuentas ajenas, los griegos se niegan a apretarse el cinturón. Y aquí habrá que adelgazar las administraciones y racionalizar el gasto; es decir, tendrá que haber más paro mientras se genera empleo productivo.

En realidad, resulta un misterio la sonrisa permanente con la que Zapatero obsequia a su parroquia acaso para irritar a quienes lo sufren. ¿De qué se ríe continuamente Zapatero? ¿Se guarda algún as en la manga que desconocemos, aparte de un “milagro” económico? ¿Espera para antes de fin de año el anuncio de la desaparición de ETA y, acaso, su nominación para el Nobel de la Paz, su obsesión secreta desde que pisó La Moncloa?

Es muy verosímil. Si Bildu existe es como fruto de la negociación con los terroristas, por mucho que algunos socialistas se rasguen ahora las vestiduras. Y, además, Rubalcaba está totalmente de acuerdo… porque buena parte de lo ocurrido en las cloacas del poder ha sido pensado en el despacho del ministro del Interior. El tandem Zapatero-Rubalcaba se lo ha jugado todo a la carta de la “paz”, con la complicidad de todo el Gobierno, del PSOE y de los tertulianos afines. Pero ¿qué es la paz para una ideología que siempre se las ha arreglado para hacer la guerra a la derecha? ¿No se acuerdan ustedes del pacto del Tinell, del cinturón sanitario y de toda esa estrategia destinada a negar el pan y la sal al Partido Popular, con el apoyo del nacionalismo que hoy gobierna España bajo cuerda?

Todo esto es parte del legado que deja Zapatero, aunque paradójicamente piense para sus adentros que acaso Rubalcaba sabrá cambiar el signo de los sondeos… porque, en definitiva, todo lo ha hecho bien según se desprende de su complaciente discurso de despedida. Del PP cabe esperar que en los próximos meses, además de ocuparse de su programa de austeridades, emprenda una labor pedagógica para que los españoles no olviden lo que ha ocurrido durante las dos desgraciadas legislaturas de Zapatero.