La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Abre la puerta a la legalización de conductas eutanásicas

La Conferencia Episcopal Española ha presentado una amplia Declaración de su Comisión Permanente con motivo del “Proyecto de Ley Reguladora de los Derechos de la Persona ante el Proceso Final de la Vida”. Los obispos reconocen la intención loable del texto de garantizar la dignidad y los derechos de las personas en el final de su vida temporal y de dar una nueva orientación legal que supere un enfoque asistencialista y dé paso a otro basado en el reconocimiento de los derechos de las personas, en el contexto de las nuevas situación creadas por los avances de la medicina. Lamentable no lo consigue, y lejos de la intención primera, termina abriendo la puerta a la legalización de conductas eutanásicas.

Además el Proyecto de Ley trata de forma errónea el derecho fundamental de libertad religiosa, con formulaciones que de aprobarse definitivamente, supondrían un retroceso respecto a la vigente legislación. Por si fuera poco, el Proyecto ni siquiera alude al derecho de objeción de conciencia, que debería reconocerse y garantizarse al personal sanitario.

Tanta indefinición y ambigüedad en los planteamientos lastran notablemente el  Proyecto en su conjunto y debemos agradecer a los obispos que anuncien con tanta claridad el Evangelio de la Vida y que contribuyan, con la crítica de este Proyecto, al enriquecimiento del debate público y a la consecución de  una convivencia más humana en nuestra sociedad.