La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

La verdadera riqueza es la fe

Durante su viaje a San Marino, Benedicto XVI ha recordado las raíces cristianas de este pequeño territorio europeo que, de la mano de los santos Marino y León, vio cómo iba naciendo una cultura y una civilización centradas en la persona humana, imagen de Dios y por ello portador de derechos precedentes a toda jurisdicción humana. En San Marino la fe ha creado a lo largo de los siglos una civilización única y se ha convertido en un potente factor de edificación ética, cultural, social y, de algún modo, también política. Pero allí, como en tantos otros lugares, se ha empezado a sustituir la fe y los valores cristianos por presuntas riquezas, que se revelan al final como inconsistentes e incapaces de hacer feliz al hombre.

Hoy, cuando a menudo se difunden modelos hedonísticos que ofuscan la mente y amenazan con anular toda moralidad, merece la pena anunciar con intensidad que la verdadera riqueza del hombre es su fe, y no su poder personal, su inteligencia y cultura o su capacidad de manipulación científica, tecnológica y social de la realidad.A pesar de las dificultades, debemos, como ha dicho el Papa a los sanmarinenses, empeñarnos en esta apasionante labor que consiste en promover la vida cristiana en sus diversos aspectos y, de esta forma, ser fermento en el mundo, mostrándonos como cristianos presentes, coherentes y decididos.