La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)
EL GOBIERNO ESPAÑOL SE TOMA AHORA EN SERIO LA LIBERTAD RELIGIOSA…

Trinidad Jiménez recuerda a los gobiernos árabes su obligación de proteger a las minorías religiosas, sin lo cual no hay democracia

Durante un discurso pronunciado en la ceremonia de clausura del seminario internacional ‘Libertad religiosa, derechos humanos, inclusión social y participación política, celebrado en Florencia, la ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, ha asegurado que «no puede haber reformas democráticas en los países árabes sin un marco legal y un sistema de educación que permita el efectivo respeto a las minorías religiosas». En este sentido, ha recordado que el respeto a las minorías es una parte «esencial de cualquier sistema democrático» y ha recalcado que parte de la colaboración de la Unión Europea consiste en «recordar a los gobiernos de los países del Norte de África su obligación de proteger a las minorías religiosas».

Además, la ministra ha reconocido que «en todas las sociedades hay fanáticos e intolerancia» y ha destacado que «como autoridades políticas, es un deber prevenir tales acciones criminales y llevar a los culpables ante la justicia», especialmente «cuando violan el derecho básico de practicar una religión libremente elegida».  En este sentido, ha recordado que España y la Unión Europea «han trabajado duro para lograr un cambio en la orilla sur del Mediterráneo» y ha destacado que los países europeos «se han ofrecido a colaborar en cualquier momento y siempre que se ha solicitado». Así, Jiménez ha destacado que la UE «está redefiniendo su política de vecindad respecto al sur del Mediterráneo como respuesta al deseo de libertad y cambio».

<b>Una necesidad política</b>
  
Por otra parte, la ministra ha destacado que «los cristianos y las minorías religiosas deben tener las necesarias garantías para profesar y practicar sus creencias» y ha recordado que «defender el derecho de las personas a expresar y practicar sus convicciones religiosas es una necesidad política y ética» en la sociedad. Esta protección, según ha subrayado Jiménez, es especialmente necesaria cuando se habla de personas que «han elegido libremente religiones que difieren de la mayoría» y ha destacado que «en aquellos países en los que la religión es esencial en casi todos los aspectos de la vida social» aquellos que eligen «una creencia minoritaria» tienen «mayores dificultades» para practicarla e incluso «arriesgan también su propia vida».
  
También ha recordado que «la afirmación de los sentimientos religiosos es también un factor cultural y de identidad» y ha destacado que «en el caso de las minorías cristianas, esta identidad proviene de muchos siglos atrás». Precisamente por esto, según ha destacado la ministra, los ataques sufridos por las comunidades cristianas en Irak y Egipto a finales del año 2010 «han causado tanto dolor e impotencia» en estas comunidades. En este sentido, Jiménez ha declarado que «es imposible entender la historia de estos países donde viven sin este factor social y cultural».
  
En este seminario han participado, además de la ministra española de Exteriores, su homólogo italiano, Franco Frattini, el alto representante de las Naciones Unidas para la Alianza de las Civilizaciones, Jorge Sampaio y el presidente del Instituto Universitario Europeo de Florencia y ex presidente del Parlamento
Europeo, Josep Borrell Fontelles. El seminario ha sido promovido por el Gobierno de España y el Ejecutivo italiano, en colaboración con el Instituto Universitario Europeo de Florencia y la Oficina de las Naciones Unidas para la Alianza de las Civilizaciones. Tenía como objetivo preparar el IV Forum de las Naciones Unidas sobre la Alianza de las Civilizaciones, que se celebrará en Qatar del 11 al 13 de diciembre de 2011 dedicado a la diversidad religiosa.

<b>La Fiscalía egipcia acusa a 20 personas de asesinar a dos cristianos</b>

Mientras se informa que la Fiscalía egipcia se propone juzgar a 20 sospechosos de homicidio y sedición por la muerte de dos personas en abril, en el marco de la violencia religiosa que siguió al derrocamiento del presidente Hosni Mubarak.  Del total de los acusados, 18 han sido detenidos, mientras que dos se encuentran todavía en libertad. A todos ellos se les imputan cargos de homicidio premeditado, intento de homicidio, violencia sectaria e incendio deliberado de edificios, por los que podrían afrontar la pena de muerte.
  
Estas acusaciones se basan en los hechos ocurridos el pasado mes de abril en la localidad de Abu Qurqas, ubicada en el sur del país, donde un accidente de tráfico dio lugar a un enfrentamiento entre cristianos y musulmanes en el que murieron dos personas, varias resultaron heridas y se incendiaron viviendas. El fiscal general de Egipto, Abdel Meguid Mahmud, ha solicitado a las autoridades que se fije una fecha para el inicio de las audiencias, que se celebrarán en el Tribunal de Alta Seguridad Estatal, sito en la provincia de Ban Suef, al sur de El Cairo. Las autoridades interinas egipcias aspiran a que este juicio sea ejemplarizante, sirviendo así para frenar la ola de violencia religiosa que ha sacudido al país desde la caída de Mubarak, ocurrida el pasado 11 de febrero.