“El precio de desentenderse de la política es el de ser gobernado por los peores hombres” (Platón)
NO COSTARÁ NADA AL ESTADO

Las cuentas de la JMJ dan positivo para todos

 

Desde la organización de la JMJ de Madrid 2011 se trasmite la idea de que, además de los beneficios espirituales, el evento será absolutamente rentable desde el punto de vista económico.

Los gastos de la JMJ de Madrid serán financiados por los propios participantes (el 70%) o los patrocinadores (el 30% restante). Según las estimaciones de la organización, el evento supondrá una inyección de 100 millones de euros para la economía española, la mitad de ellos de origen extranjero.

Las administraciones no aportarán dinero del erario público. En cambio, ceden espacios para la celebración de los distintos actos, y se encargarán de facilitar todo lo posible la movilidad y seguridad de los peregrinos. No solo no se mermarán las arcas públicas, sino que se generarán beneficios, aparte de los derivados de la publicidad de la marca “España”.

Un ejemplo del saldo positivo que arrojará la JMJ para las cuentas públicas es el balance de impuestos: por un lado, los patrocinadores recibirán beneficios fiscales gracias a que el evento ha sido declarado “acontecimiento de excepcional interés público”: en total, según la organización, se espera que la hacienda pública deje de percibir 18 millones de euros en concepto de exenciones fiscales. Pero por otro lado, la organización estima que, solo en concepto de IVA, las arcas públicas ingresarán 25 millones de euros.

Los beneficios aportados por la JMJ afectarán también a empresas particulares. Es el caso de los restaurantes: para la manutención de los peregrinos, en lugar de centralizar los alimentos y distribuirlos desde algunos puntos, la organización ha ideado un sistema por el que los peregrinos inscritos dispondrán de unos tickets canjeables por comida en los restaurantes asociados al evento, que a día de hoy ya son más de 1.600.

Las más de 100 empresas que ya se han sumado al programa de patrocinio facilitan la labor a la organización y contribuyen a reducir costos. Por ejemplo, la difusión de publicidad de la JMJ en varios medios de comunicación ahorrará hasta dos millones de euros.

La organización cuenta con que existen muchos potenciales peregrinos a los que les frena la falta de dinero: pueden pagar la inscripción, pero el precio del viaje y el alojamiento supera sus capacidades. Por eso se ha creado, por un lado, el Fondo de Solidaridad, que supone que una parte del importe de las inscripciones se dedicará a sufragar los gastos del viaje para personas con pocos recursos. Hasta el momento, este fondo ya ha repartido 780.000 euros, y espera llegar a los 2 millones. Desde la web oficial del evento se puede, además, decidir a qué proyecto en concreto se asignan los fondos propios.

Para el alojamiento, la solución ha sido aún más simple: que sean los mismos implicados en la JMJ los que acudan en ayuda de los demás. Para eso, las diócesis han creado una red para centralizar las peticiones de alojamiento y la oferta de plazas. También están haciendo lo propio algunos colegios. Además, muchas familias particulares ofrecerán por su cuenta camas en sus casas. Colaboración con las instituciones públicas y las empresas más solidaridad: esta es la fórmula que explica la rentabilidad de la próxima JMJ de Madrid.