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ENTREVISTA

Los misioneros Javier Moreno y Corazón de Jesús Navarro: «Nuestro carisma es la evangelización»

El próximo domingo, 5 de junio, solemnidad de la Ascensión del Señor, se celebra la Jornada del Misionero Diocesano. Este día, Mons. Fidel Herraéz, Obispo Auxiliar de Madrid, presidirá una solemne celebración de la Eucaristía en la Catedral de Santa María la Real de la Almudena, durante la cual procederá al envío de los sacerdotes, religiosos y laicos diocesanos que se van a tierras de Misión a anunciar el Evangelio. Este año serán enviados 9 adultos y 9 niños.

Entre ellos, Javier Moreno y Corazón de Jesús Navarro, diocesanos de Madrid, que se marcharán con sus 9 hijos a Brisbane (Australia), asignados a una parroquia en la costa. Actualmente Javier trabaja en una empresa y Corazón de Jesús se dedica a organizar la casa y a cuidar de los niños. Pertenecen al Camino Neocatecumenal y, como ellos afirman, “nuestro carisma es la evangelización aunque, específicamente, nuestras tareas concretas no las conoceremos hasta que lleguemos allí. Probablemente colaboraremos en la pastoral parroquial y ayudaremos a llevar esta experiencia de vivir el cristianismo en pequeñas comunidades a otras parroquias de la región”.

“Nos hemos puesto a disposición de la Iglesia para ser enviados a cualquier parte del mundo. Vamos a servir, por tanto. Así que evitamos hacernos un proyecto que nos realice, sino simplemente dejar que Dios haga en y a través de nosotros”, señalan.

Confiesan que “en nuestra experiencia de vida -matrimonio, hijos, trabajo- hemos visto cómo Dios ha provisto fuerzas, dinero, alegría, una forma distinta de vivir el sufrimiento con esperanza…. Sentimos que hemos recibido mucho, aunque, al mismo tiempo, también vemos que no hemos terminado de vivir para Dios completamente. Hemos recibido una llamada a vivir abandonados totalmente en Él, que es nuestro Padre, así como a dar gratis, con nuestra pobre experiencia personal, lo que gratis hemos recibido de Dios”.

Por último, esta familia que se marchará en unos meses nos habla de la familia en misión. “Esto no es algo nuevo. Ya lo hicieron los primeros cristianos. El Camino Neocatecumenal ha visto en la familia en misión una forma de llegar a otras personas que, debido a la secularización de la sociedad, les cuesta recibir y aceptar el mensaje de Dios de una forma, digamos, más convencional. Se trata de que, mediante tu propia experiencia, puedas comunicar esta buena noticia de salvación a otros en su propio terreno, es decir, de poder hablar al que tiene problemas en su matrimonio y contarle tu experiencia de cómo Dios salvó el tuyo, de cómo afrontas los problemas en el trabajo o con los tuyos, de la educación de los hijos, de la precariedad económica, de la muerte… Viéndonos débiles y de carne y hueso, pecadores como ellos, nuestra experiencia les da esperanza y les hacer ver que es Otro el que lo ha obrado en nosotros, y que puede lograr también un cambio en sus vidas”, concluyen.