La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)
EN EL CLUB SIGLO XXI

El cardenal Cañizares señala que «no es posible superar la crisis sin una conciencia moral nueva»

El cardenal y prefecto de la Congregación del Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Antonio Cañizares, pidió ayer «a la política y al ámbito empresarial» que lleven a cabo un «esfuerzo común» para superar «el paro tan grande en nuestro país y la precariedad en el trabajo». Lo dijo durante la conferencia que pronunció en el Club Siglo XXI y que fue presentada por el exmbajador de España ante la Santa Sede, Francisco Vázquez.

Pidiendo «vencer cualquier espíritu de cerrazón e individualismo, de indiferencia y de distracción frente a los problemas de todos», el cardenal Cañizares animó a la sociedad a «participar en primera persona en la vida pública». «Como en otros momentos y situaciones, -la Iglesia- se siente movida a animar y estimular iniciativas de formación inspiradas en la doctrina social de la Iglesia, para que quién se siente llamado a las responsabilidades políticas y administrativas no sea víctima de la tentación de disfrutar de la propia posición por interés personal o sed de poder», afirmó.

A su juicio, ahora lo que España necesita es «levantarse, ponerse a andar, caminar, mirar al futuro, labrar un nuevo futuro, con esperanza» e invitó a que esto se haga entre todos. Para el cardenal Cañizares, España se encuentra «bastante debilitada religiosamente» y sumida «en una profunda y extensa crisis que connota una grave quiebra moral y humana que hace aún más dura y de más difícil superación a corto plazo esta crisis». Por ello, destacó la importancia de defender «la persona humana y su dignidad» y, por tanto, a «tomar decisiones morales» ante cualquier realidad que nos afecte de forma crítica. «No es posible superar la crisis que nos afecta tan fuerte y tan extensamente, ni alcanzar la felicidad infinita que buscamos, sin una conciencia moral nueva y más profunda, universal y válida para todos, donde aparece en primer término la verdad del hombre, su dignidad y su vocación por el hecho de ser hombre», afirmó.

En cuanto a «la cuestión del hombre», dijo que «es inseparable de la familia». «La cuestión de la familia es el gran tema de hoy y nos indica hacia dónde podemos ir tanto en la edificación de la sociedad como en la unidad entre fe y vida, entre sociedad y religión».

Por su parte, el exembajador de España ante la Santa Sede, Francisco Vázquez y Vázquez, fue el encargado de presentar la conferencia y agradeció al cardenal los puentes de diálogo que ha tendido con el gobierno socialista. «En situaciones de confrontación y desencuentro», matizó. Así, señaló que a estas alturas «no tiene sentido desandar el camino» y volver a épocas de anticlericalismo. «La Iglesia no es de izquierdas ni de derechas hay que garantizar su independencia», defendió.