La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Los 10 patronos de la JMJ

Jesús de las Heras Muela
Ecclesia Digital
31/05/2011

San Isidro Labrador, Santa María de la Cabeza, San Ignacio de Loyola, San Juan de Ávila, San Francisco Javier, Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz, Santa Rosa de Lima, San Rafael Arnaiz y el beato Papa Juan Pablo II

Todas las Jornadas Mundiales de la Juventud cuentan con un número indeterminado de patronos o protectores especiales, a quienes se les tributa culto durante la JMJ. Es la Santa Sede, a través del Consejo Pontificio para los Laicos, quien determina estos patronos, a propuesta de la diócesis anfitriona. Estos son los diez patronos de la JMJ 2011 Madrid.

San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza (S. XI-XII)

Hacia el año 1080 nació en Madrid Isidro, de familia mozárabe. Su muerte tuvo lugar el 15 de mayo de 1130, día de su fiesta. Casó con María Toribia, natural de Caraquiz, en tierras de Uceda, en la actual diócesis de Sigüenza-Guadalajara. María Toribia –su fiesta es el 9 de septiembre- es conocida como Santa María de la Cabeza porque después de su muerte su cabeza fue llevada a una ermita de Nuestra Señora de la Piedad, junto al río Jarama, no lejos de Torrelaguna. El matrimonio tuvo un hijo, llamado Illán.

San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza formaron un matrimonio ejemplar, honrado, trabajador, piadoso. Isidro fue jornalero del campo, primero en Torrelaguna y después en Madrid. Cuentan sus biógrafos que su día lo dividía en cuatro partes: la primera para la Iglesia –iba todas las mañanas al alba a misa y a encomendar a la Virgen María- a su trabajo como labrador, al ejercicio de la caridad y a la familia. Y su esposa, María, le secundaba fielmente y cumplía con los deberes del hogar.

San Isidro fue beatificado en 1619 y canonizado en 1622. Es patrono de la villa de Madrid y de su archidiócesis. El culto a su esposa, Santa María de la Cabeza, fue confirmado por la Iglesia en 1697.

San Ignacio de Loyola (1491-1556)

El 4 de junio de 1941 nació en castillo de Loyola, en Azpeitia (Guipúzcoa) Iñigo Yáñez de Oñaz y Loyola Sánchez. Su infancia, adolescencia y juventud discurrió entre la corte y la milicia.

Herido, en guerra, en Pamplona en 1521, se convirtió, peregrinó a Montserrat, a Manresa y a Tierra Santa, hizo ejercicios espirituales, estudió Teología en París y allí se encontró con quienes serían, junto a él, los iniciadores en 1543 de la Compañía de Jesús, por él fundada en Roma bajo la aprobación del Papa Paulo III en 1540.

A partir de entonces, la Compañía de Jesús crecerá de modo vertiginoso al servicio de la reforma católica de la Iglesia, mientras Ignacio –ya había cambiado su nombre- la guiará a través de sus escritos, de la formación de los discípulos y de las tareas de gobierno siempre para “la mayor gloria de Dios y bien de almas”, siempre “más allá, más lejos”, en las fronteras de la misión y de la humanidad. Su libro sobre los ejercicios espirituales es pieza clave para la espiritualidad y el apostolado combinando la contemplación y la acción. Ignacio murió en Roma el 31 de julio -día de su fiesta- de 1556

San Juan de Ávila (1500-1569)

Nacido en Almodóvar del Campo (Ciudad Real) el 6 de mayo de 1500, San Juan de Ávila fue beatificado en 1894, es patrono del clero secular español desde 1946 y es santo desde 1970. Ahora se espera su pronta declaración como doctor de la Iglesia

Juan de Ávila era de familia noble y pudiente. Tras estudiar Leyes, Artes y Teología, en 1526 es ordenado sacerdote y reparte todos sus bienes entre los pobres. Marcha a Sevilla con intención de irse como misionero a América. Pero el arzobispo hispalense le manda quedarse en la capital andaluza para evangelizar. Comienza su intensa actividad evangelizadora que tendrá a Andalucía como su epicentro. Predica, confiesa, escribe y enciende las almas y los corazones.

Tras Sevilla, evangeliza en Córdoba, Granada y Jaén. A partir de 1539 funda Colegios y Universidades, crea grupos o escuelas sacerdotales y realizó algunos inventos. En 1560 se retira a Montilla (Córdoba), donde muere el 10 de mayo de 1569 (día de su fiesta), agotado por sus trabajos y enfermedades, diezmado por sus penitencias y confortado por su vida de ardiente caridad, de intensa oración y de amor a la cruz de Jesucristo.

San Francisco Javier (1506-1552)

Al alba del 3 de diciembre de 1552 fallecía en la isla de Sanción, frente a las costas de China continental, San Francisco Javier, el divino impaciente, el aventurero de Dios, el patrono de las misiones. Nacido en el castillo navarro de Javier el 7 de abril de 1506, anhelaba fama, gloria y poder hasta que se encontró en París con Ignacio de Loyola y descubrió que solo se gana la vida “perdiéndola” por el amor y el servicio a los demás en el nombre del Señor. Porque “¿de qué le sirve al hombre ganar su vida si pierde su alma?

Fue ordenado sacerdote en Venecia en 1536. Y pronto el mundo –siempre “más allá, más lejos”- se le hizo pequeño. Olvidado de sí mismo e inflamado en el amor a Cristo y en el paulino “¡ay de mí si no evangelizare!”, recorrió mares y caminos predicando la Palabra de Dios. Y cuando estaba a punto de llegar al gran y enigmático imperio chino, murió en una pequeña isla mientras el Cristo de su castillo de Javier sangraba de amor. También la vida había sido Cristo y el anuncio ardiente de su Reino. Su memoria litúrgica es el 3 de diciembre.

Santa Teresa de Jesús (1515-1582)

El 28 de marzo de 1515 nació en Ávila Teresa de Cepeda y Ahumada. A los 18 entró en el Carmelo, pero hasta los 39 años no comenzaría la etapa definitiva de su vida: en la cuaresma de 1554, el miércoles de ceniza, se produce la conversión ante la imagen de un Cristo muy llagado. Es entonces cuando funda el convento carmelitano de San José de Ávila y cuando comienza su obra reformadora mientras comienza a escribir obras capitales de la historia de la espiritualidad (“El libro de la vida”, “Camino de perfección”, “Castillo interior”, “Las moradas”) y que en 1970 la llevarían a ser declarada doctora de la Iglesia.

Emprende la reforma del Carmelo, al compás de la reforma católica del siglo XVI, y funda conventos -hasta quince- ya del Carmelo Descalzo en distintas localidades como Medina del Campo, Valladolid, Toledo, Pastrana, Salamanca, Alba de Tormes, Malagón, Burgos, Segovia, Beas y llega hasta Sevilla.

Maestra de vida y oración, fémina, inquieta y andariega, reformadora, ascética y mística, muerte fuerte y sensible, apasionada por Jesucristo y fiel hija de la Iglesia, Santa Teresa de Jesús falleció en Alba de Tormes en 1582. Su fiesta es el 15 de octubre.

San Juan de la Cruz (1542-1591)

Con fiesta litúrgica el 14 de diciembre, día de muerte en Úbeda en 1591, Juan de Yepes y Álvarez nace el día 24 de junio de 1542 en Fontíveros (Ávila). En 1563 ingresa en Medina del Campo (Valladolid) en la Orden de los Padres Carmelitas. Cinco años después se une a la Santa Teresa de Jesús en la reforma del Carmelo. Y el 28 de noviembre de 1568 funda en Duruelo (Ávila) el primer convento masculino del Carmelo Descalzo. Cambia su nombre religioso por el de fray Juan de la Cruz. Era sacerdote desde 1567.

En 1577-1878 fue recluido en la prisión conventual de los Carmelitas Calzados de Toledo. Comienza a escribir “Cántico Espiritual”. Tras huir de la prisión, marcha a Andalucía donde predica y sirve a la reforma carmelitana. En 1590 es destituido, por insidias, de todos sus cargos.

Beato desde 1657, santo desde 1726, doctor de la Iglesia desde 1926 y patrono de los poetas y escritores desde 1952, fue autor de extraordinarias obras, tanto por su calidad poética como mística. Entre ellas sobresalen “El cántico espiritual”, “Llama de amor viva” y “Dichos de luz y de amor”.

Santa Rosa de Lima (1586-1617)


Su fiesta es el 23 de agosto. Fue la primera santa de América Latina. Santa Rosa de Lima (Isabel Flores de Oliva era su nombre de pila) nació en la capital peruana en 1586. Pasó la mayor parte de su vida en casa de su familia de sangre y trabajó duro para ayudar a mantener a los suyos.

Santa Rosa fue una gran contemplativa y tuvo experiencias místicas. Vistió el hábito de la Tercera Orden de Santo Domingo, y se consagró al Señor en el camino de la perfección cristiana a través de la penitencia, de la virginidad y de la contemplación mística. Es la patrona de América, de las personas ridiculizadas por su piedad, y de las que están en contra de la vanidad. Falleció en 1617.

La iconografía nos la muestra con el hábito dominicano, unas rosas –signo de pureza- en las manos, el rostro agraciado, la mirada en oración y con rosario rodeando su torso.

San Rafael Arnáiz Barón (1911-1938)

Nació en Burgos el 9 de abril de 1911. Después de estudiar la carrera de arquitectura en Madrid, Rafael experimentó la llamada de Dios para consagrarse en la vida monástica. Tras conseguir el permiso pertinente, entró en el monasterio trapense el 15 de abril de 1934. Dios quiso probarle misteriosamente con una penosa enfermedad, la diabetes aguda que le obligó a abandonar el monasterio tres veces, pero siempre regresó con una respuesta generosa y fiel a la llamada de Dios que había recibido.

Sobresalió por a humildad, la entrega a la voluntad de Dios, el talento artístico y la sensibilidad, la alegría, el buen sentido del humor, deseo de vivir para amar a Jesús, a María, a la cruz, y a su monasterio trapense palentino de San Isidoro de Dueñas.

Falleció en 1938. Fue beatificado en 1992 y canonizado en 2009. Su fiesta litúrgica es el 26 de abril.

Beato Papa Juan Pablo II (1920-2005)

Karol Jozef Wojtyla nació en la localidad polaca de Wadowice el 20 de mayo de 1920. Con tanto solo 20 años, y ya muertos sus padres y su único hermano y Polonia invadida por el ejército nazi, Karol, que prometía ser actor y escritor, al enfrentarse a la realidad del mal, descubre que solo el amor de Jesucristo es la clave de la felicidad que anhela el corazón del hombre. Ingresa en el seminario de Cracovia, estudia en Roma y es ordenado sacerdote el 1 de noviembre de 1946.

La universidad y los jóvenes fueron los principales ámbitos de los doce años de su ministerio como sacerdote. Su patria polaca se enfrentaba entonces a otro de los grandes males del siglo XX: el comunismo. Karol Wojtyla es obispo auxiliar de Cracovia de 1958 a 1962 y arzobispo metropolitano de esta misma sede durante 16 años. Cardenal desde 1967, el 16 de octubre de 1978 es elegido Papa con el nombre de Juan Pablo II. Durante más de veintiséis inolvidables años, desarrolla un admirable ministerio petrino.

Fallece, tras ser visitado durante años por la cruz, el 2 de abril de 2005. Fue beatificado, olor de multitudes, el 1 de mayo de 2011, segundo domingo de Pascua, fiesta de la Divina Misericordia. Su fiesta es el 22 de octubre.