La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

El calendario

Pedro Herráiz. Profesor de Filosofía. ¿Podrá soportar España el calendario del partido socialista? Ya hemos visto que el proyecto no. Esperemos que el mundo tampoco. Todavía se oye hablar de Zapatero como de quien carece de proyecto, a semejanza de sus comienzos en la presidencia cuando se acentuaba su incompetencia. Nada de eso; tiene una habilidad mágica para hacer creer a todos que atiende sus expectativas mientras solo le preocupa avanzar en su proyecto, por eso el “todos” va reduciéndolo intencionadamente a los que participan de ese proyecto; los demás no cuentan; masa refractaria al avance.
¿Cuál es ese proyecto? Entiendo que la mejor formulación sintética es la que lo centra en la restauración de la legitimidad republicana de la segunda república. Nadie dude de que es un gran proyecto; implica reescribir la historia y retrotraer el tiempo social, hay que desconstruir lo social desde 1936 hasta 2004, interpretando además los elementos de la actualidad que están en continuidad con aquellos planteamientos, para incorporarlos en una suerte de proceso  entendido cual radicalización ideológica de la democracia.
Desde esa referencia es perfectamente comprensible y compatible el desprecio a los símbolos nacionales de los USA con Bush y la veneración servil con Obama, la traición a los aliados y la implicación seguidista. No es oportunismo, es táctica simple. Por eso dice y repite que la culpa es de la crisis. La Historia tiene estas cosas, ya lo decía el maestro Kant, aunque avance –está por ver- no lo hace linealmente, y a Zapatero le ha tocado un nudo que no ha interpretado muy bien, pero tampoco afecta demasiado a su proyecto; verdaderamente lo económico no le afecta demasiado, incluyendo los cinco millones de parados. El ideal requiere sacrificios y el “sistema” es el verdugo, no él.
No sé si Rubalcaba será capaz de sostener el proyecto en horas bajas; probablemente sí, incluyendo el uso de los “indignados del 15-M”. En cualquier caso, seguirá estando Chacón ahí para tomar el relevo en la recta. Hay un elemento clave del proyecto en el calendario, que ha de dilatarse hasta marzo; un componente esencial del mismo: Eta, proporcionará la baza necesaria que puede ser decisiva. Incluso, aunque no llegara a serlo, hará pasar a Zapatero a la Historia como “el pacificador”; por encima de todos, a toda costa.