La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás (W. Churchill)

Metamorfosis del proceso contra Dios

Sereis como diosesSERÉIS COMO DIOSES._ Ocurrió el domingo pasado. Fue más que una coincidencia; acaso evidencia del estado de la cuestión. Cuando concluía la lectura de este apasionante libro, testimonio de nuestro momento cultural, tituladoSeréis como dioses, uno de los dominicales de un diario de distribución nacional titulaba en portada: ¿Somos dioses? Los avances de la ciencia permiten al ser humano alcanzar logros que parecen imposibles. No se trataba sólo de un amplio reportaje sobre los últimos descubrimientos de la ciencia y de las aplicaciones técnicas para superar los límites de nuestra naturaleza.

Autor:………Hans Graf von Huyn

Editorial:…..El buey mudo

Valoración:
Este libro también es testaferro de los triunfos de un hombre atomizado, de una razón desbocada, de un Estado que es totalitario o no es, del proceso contra Dios

Se trataba de dar forma a una hipótesis de fondo: el hombre es capaz, la voluntad del hombre es capaz, el progreso del hombre es capaz de hacerse, definirse, redefinirse, perdurar siendo él mismo o mutándose desde sí mismo más allá de sí mismo. Y, para colmo, según dicen, estamos a punto de conseguirlo.

Dos referencias que nos ayuden a contextualizar este fino, erudito, completo análisis de Hans von Huyn, que maneja con soltura el pensamiento de la modernidad, principalmente el de origen alemán. Una, de la presentación de esta cuidada edición de El buey mudo, a cargo de Jorge Soley Climent -principal descubridor de este autor en España-: «Seréis como dioses es la obra más conocida, y la más singular, de Hans von Huyn. Y decimos singular porque no es una obra más en la que se analiza el proceso desintegrador que ha vivido Occidente en la modernidad, algo que con mayor o menor acierto y precisión ha sido descrito por numerosos pensadores… Hans von Huyn va a contemplar este proceso desde una perspectiva diferente, fijando su atención en las repercusiones que la pretensión de arrojar a Dios de nuestras vidas y sociedades ha tenido en la pintura, en la música, en la cultura».

La segunda referencia es de Hans Urs von Balthasar. Porque de lo que ha tratado el autor es de las consecuencias del empeño de una parte de la modernidad de destruir la forma cristiana del mundo, y de la necesidad de hacer una renovada propuesta de esa forma cristiana, que como diría el teólogo alemán, «siempre que la auténtica forma del mundo deviene problemática, son los cristianos los que asumen la responsabilidad de la forma». Así, los capítulos del libro: El mal de nuestro tiempo; El hombre autónomo; La torre de Babel; La descomposición de la armonía; La ausencia de la forma; De la humanidad a la bestialidad y «Contra torrentem», ofrecen una pintura realista de la situación cultural y espiritual del hombre contemporáneo. Este libro también es testaferro de los triunfos de un hombre atomizado, de una razón desbocada, de un Estado que es totalitario o no es, del proceso contra Dios, que se ha vuelto contra el hombre, de lo que fue y significó una Revolución Francesa que no es sólo revolución ni francesa, de la soledad de los que niegan a Dios, de lo que reza el subtítulo del libro: Vicios del pensamiento político y cultural del hombre de hoy.

José Francisco Serrano Oceja